27 julio 2006

Doble intento de asesinato

PRIMER INTENTO DE ASESINATO

Escenario: Cerca del Puente de los Peligros, en el semáforo de peatones que cruza hacia la Glorieta, ese que tiene una rampa con vallas amarillas.

Tiempo: Hace un mes y medio. Cerca de las nueve de la mañana.

Hechos: Se pone rojo el semáforo de los coches, bajo los escalones, miro hacia la izquierda, veo que viene un dos caballos blanco algo rápido, el semáforo de los peatones ya se ha puesto verde, el dos caballos no tiene intención de parar, así que me paro para que pase y no me atropelle, y cuál es mi sorpresa cuando observo que el conductor del vehículo es una monja joven con gafas que, al ver que casi va a atropellarme suelta las manos del volante y se pone a santiguarse y a juntar las palmas de las manos como diciéndole a Dios, su marido: ay, ay, ay, lo siento, lo siento...


SEGUNDO INTENTO DE ASESINATO

Escenario: El mismo Puente de los Peligros, pero esta vez el semáforo que está en el propio Puente, para cruzar, yo peatón, hacia el lado de la mismísima Virgen.

Tiempo: Ayer. Mediodía. Las doce y cuarto o así.

Hechos: Se pone verde el semáforo de peatones, voy a dar el primer paso pero miro de reojo hacia mi derecha, único lugar por el que pueden venir coches, y como viene uno folladísimo no termino de dar ese primer paso y lo dejo pasar, por nada en especial, simplemente para evitar que me atropelle. Entonces doy un primer paso y, ya mi cuerpo en la carretera, veo que viene una furgoneta más follada que la monja, conducida por una tía con gafas, así que tuve que parar en seco y echarme un poco hacia atrás porque la hija de puta me llevaba pa’lante. Hija de puta, tal y como se lo comuniqué mientras pasaba junto a mí, demasiado junto a mí, pero como me puse a pensar precisamente eso, qué hija de puta, qué hija de puta, será hija de puta, no me dio tiempo a verle la matrícula, porque hubiese quedado de puta madre ponerla aquí.