24 febrero 2007

Convergencia inesperada

El 24 de febrero de 1836 nació un pintor americano llamado Winslow Homer; el mismo día del año siguiente, 1837, nació una poetisa gallega llamada Rosalía de Castro, ahí en medio del siglo XIX los dos. Winslow en medio de la corriente naturalista; Rosalía en pleno romanticismo, ahí es nada.

Sin embargo, siendo tan distintas las corrientes estéticas por las que navegaban, aquí el menda ha elegido un poema de Rosalía y se ha atrevido a ilustrarlo con una sucesión de pinturas de Winslow, a modo de historieta metafórica, se entiende, para aproximar la obra de estos artistas que posiblemente, pese a tener prácticamente la misma edad, ni siquiera habían oído hablar el uno del otro. En este post van a mantener una pequeña conversación.


A ***

Ya que me abandonaste, ¡oh tú, esperanza!,
«volved a mí», les dije a mis recuerdos;
mas mi voz resonó hueca y profunda
en un sepulcro abierto.

Cuando me veas pensativo y triste,
no indagues en qué pienso;
del ángel de las tumbas,
tú, ángel de luz, ¿pudieras tener celos?

Ella alzó entonces los rasgados ojos
y preguntó con miedo:
«¿Será verdad que alguna vez, bien mío,
resucitan los muertos?»