17 junio 2007

Réquiem por una Mina difunta

Las cuchillas de tus dientes.
Los reflejos de mi mano.

¡Ay, tus ojos sin camino!
¡Ay, tus ojos sin descanso!
Tus ojos donde latían
misterios inexplorados
han perdido el color rojo
y les brilla un negro infausto.
Ya no pueden escalar
por los rumbos de mis brazos,
ni mirar hacia las losas
ni arriesgarse en otros saltos
que los lleven en volandas
a otra cuenta del rosario.

¡Ay, tus ojos sin camino!
¡Ay, tus ojos sin descanso!
A dos palmos bajo tierra
reposa tu cuerpo exhausto,
soñando un sueño de limbos
y de trapecios sin clavos
donde a los saltos sin freno
no los frene el muro cano.
Piedra y polvo, polvo y piedra,
ya tu cuerpo sepultado.

Las cuchillas de tus dientes.
Los reflejos de mi mano.


1 comentario:

Jonathan Fernández dijo...

:( ¿Ha muerto? ¿Tan Pronto?

Lo siento tio... :|