07 agosto 2007

Televisión

Que digo yo que por qué tienen que torturarnos, y que me gustaría saber quién hace la programación televisiva de la noche, porque vamos, durante el día la programación es una basura, pero es que por la noche se convierte en una combinación de lodazal, estercolero y recinto porcino que no hay quien aguante ni un cuarto de hora frente al televisor, porque digo yo que durante el día puedes ver alguna serie, incluso alguna película buena si tienes suerte, pero llega la noche y sólo hay “concursos” para que el televidente nocturno llame por teléfono para acertar lo obvio y llevarse doscientos, quinientos o mil euros, pero la mayoría de los televidentes que llaman se ve que son retrasados, porque si tienen que responder a la pregunta “¿De qué color es el caballo blanco del yonki?”, responden que el yonki no tiene caballo; pero digo yo que una de dos: o son inútiles mentales o todo es una patraña, una gran mentira, una enorme falsificación con las bases depositadas ante notario, y sólo pasan al final un par de llamadas para que parezca que el concurso es bueno y da dinero fácil, mientras al resto de televidentes que llaman les retienen las llamadas diciéndoles que en breve entrarán al concurso, hasta que se cansan de esperar tras cinco, diez o quince minutos y entonces cuelgan, pero ya se han gastado siete, quince o veinte euros, y claro, digo yo que así sí que te salen las cuentas si las echas, o sea, multiplicas y tal, y te haces una idea de la pasta que sacan las cadenas de televisión con esos concursos más falsos que mis Ribuq; y luego están los millones de anuncios de “envía un ese eme ese al bla bla bla bla y te decimos tu futuro”, que ya digo yo que te pones a pensarlo y te quedas flipado con lo que ha avanzado la Ciencia de los Adivinos, que sólo con saber tu número de móvil te leen el destino, así que no quiero ni imaginar lo que podrían hacer con el número del DNI, que lo tenemos más tiempo que el móvil, aunque ahora los chavales tendrán el número del móvil más tiempo que el del DNI, así que digo yo que podrían cambiar las leyes y optar por que el número de móvil se convierta en nuestro DNI, y perdonen que me vaya por terrenos adyacentes a lo que decía, pero vengo a decir que vaya deshecho fecal que proyectan por las noches en la televisión, y digo yo que el único objetivo de esta confabulación televisiva es que nos pongamos la televisión de pago.