30 marzo 2008

Imperdible

Me gustan los imperdibles. Me parece imperdonable perder un imperdible. Y sin embargo se pierden. Yo he perdido algún imperdible. Miento: he perdido muchos imperdibles. Nunca me lo he perdonado. Miento: una vez me lo perdoné, pero perdí el perdón que me había dado, de modo que vivo con el perdón perdido.

Los imperdibles que me quedaban los guardé en una caja, pero en una de las mudanzas que hice perdí la caja, y perdí los imperdibles. Además, perdí el perdón que había perdido, pues había guardado la pérdida del perdón en la caja, prendida a los imperdibles para que no se perdiera. Perdido todo, no tengo nada más y nada menos que lo que tenía antes de tener imperdibles.

Me gustan los imperdibles. Y me gusta perderlos. Y tú me pierdes.

3 comentarios:

Ruby dijo...

Dice el gran Sabina, por boca de Calamaro, que "el amor es igual que un imperdible perdido en la solapa del azar".

Thedarksunrise dijo...

Creo que me he perdido en el tercer imperdible :(

Ed. Expunctor dijo...

Ruby-- Si es que los imperdibles dan mucho juego... Uno de los grandes temas de la literatura XDDD

Dark-- El texto hay que leerlo con unos imperdibles sosteniendo los párpados para no perderse XDDDD

Salud!