03 abril 2008

Familias hipócritas y juegos sadomasoquistas

Yo sé de una casa en la que vive una gran familia. En la casa manda, por ser el más fuerte, Bruto. Bruto, cada vez que uno de los miembros de su familia discrepa de él o emite opiniones contrarias a su pensamiento, lo coge y lo encierra en el sótano dos, tres o cuatro años. A veces lo que hace es coger a unos cuantos familiares que le llevan la contraria y les pega un tiro en la cabeza a cada uno.

También sé que alrededor de esa casa hay otras casas en las que viven familias que no tienen ese tipo de problemas. Allí las familias eligen a quien organiza las cosas y más o menos se convive.

Cada año bisiesto se organiza una fiesta en el barrio. Este año Bruto ha querido organizar la fiesta y celebrarla en su casa. Bruto será bruto, pero no es tonto, y ha dado espléndidas dádivas a los representantes de las otras casas para que permitan que se celebre la fiesta en su casa, o al menos eso se rumorea entre los vecinos del barrio.

Yo vivo en una de las casas del barrio y estoy en contra de que se celebre la fiesta en casa de Bruto. Bruto es un mal vecino: tortura y asesina a sus propios familiares, y permite que salgan de su casa productos que han matado a varios vecinos del barrio, incluidos algunos niños.

Por si esto no fuera suficiente, los representantes de las distintas casas del barrio van a permitir que se celebre la fiesta de marras en casa de Bruto, lo que le permitirá a él obtener pingües beneficios.

Me han invitado a ir unos días a casa de Bruto para ver las fiestas, pero me niego. En caso de ir, estaría aceptando tácitamente la situación que se vive allí. Los fiesteros que asistan también estarán aceptando la situación: aceptando la tortura y el asesinato y la encarcelación de los familiares de Bruto por cosas tan tontas como decir lo que piensan.

En vez de ir, prefiero mostrar mi frontal desacuerdo y mi indignación. Y preguntarles a los representantes de las distintas casas del barrio que cuántos bolsillos tienen, y cómo de hondos, y que por qué no se lavan sus bocas negras de lodo, y sus mentes codiciosas sin fondo.

Hay unos cuantos vecinos del barrio que han señalado la casa de Bruto con una bandera para avisar a los despistados:

P.D.: Me ha dicho un vecino que se va a llevar una cámara de video para grabar la fiesta. Le he adelantado que por mí no se moleste, que no pienso ni verla.

4 comentarios:

Thedarksunrise dijo...

Bonita metáfora :)

Ed. Expunctor dijo...

Muchas gracias, vecina XD

prometeo dijo...

Yo tampoco iré a casa de Bruto. Me repugna la hipocresía disfrazada de paloma blanca.
Gracias y un abrazo amigo Ed

Ed. Expunctor dijo...

Ya te digo... Además, ya se sabe lo que pasa con las palomas. Lo ponen todo perdido de mierda...

Paz!