03 octubre 2008

Honrado

Hoy, como siempre, tengo un día auténtico. No he dicho una sola mentira en lo que va de mañana, y las palabras que pronunciaré durante el resto del día serán tan verdaderas como las que hasta ahora he dicho, tan ciertas como estas mismas palabras.

No pienso disculparme, ni se me pasa por la cabeza matizar mis afirmaciones. Llámenme sincero o, si lo prefieren, honesto: hoy, para variar, soy un puro reflejo de mí mismo, de modo que déjenme seguir contando esta sucesión de verdades ininterrumpida.

Pero..., ¿qué hacen? ¡Suéltenme! Si no me sueltan, me veré en la necesidad de contarles unas cuantas mentiras, y no me gustaría caer tan bajo, porque yo estoy muy arriba. Cada vez que caigo tan bajo, muero, y estoy harto de tener que sufrir cada día mi muerte.


2 comentarios:

Caballo navegante dijo...

.. Je,je, ¿está Usted fingiendo Sr Honrado?..

Ay! Si a veces no hay nada más oportuno que una.... ¿mentira a tiempo?.. Bueno, llamémosle verdad a medias... :omisión de información, ;)

O, no sé... ¿qué hay de cierto en esta vida?.. En fin! que complicado lo hacemos!

Buen Finde!

Ed. Expunctor dijo...

De cierto en esta vida sólo hay la muerte. Nada más. Y lo mejor es hacerlo fácil, no complicársela: puesto que nos complicamos la vida, facilitémonos la muerte.

Igualmente.