13 diciembre 2010

El alquimista

Nunca tuvo, hasta cierto momento de su vida, mayores aspiraciones que las del oxígeno. Se contentaba con vivir, y no puede decirse que le fuera mal del todo, sino todo lo contrario: su intento, hasta entonces, había sido un éxito rotundo, y prueba irrefutable de ello era que seguía con vida y realizaba a diario sus aspiraciones.

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Al cabo del tiempo comenzó a darse cuenta de que el oxígeno no siempre era el mejor elemento de la tabla periódica y se inclinó por el helio. A partir de entonces su vida fue más alegre, pues cada vez que se oía hablar no podía evitar descuajaringarse de la risa, pero en un descuajaringamiento que era casi una licuación, pues su propia voz resultaba sinestésica, dado que parecía un sonido líquido.

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Poco tardó en advertir que el helio, a pesar de lo que se reía cada vez que se escuchaba, no era ninguna panacea. Él se mondaba, cierto, pero nunca encontró a nadie que lo tomara en serio, así que decidió adoptar una posición más grave ante la vida y comenzó a aspirar azufre. Desde el primer instante le mostraron un respeto que rozaba la reverencia y el temor, pero al cabo de un tiempo se cansó de la infinita distancia que la gente, ya casi aterrorizada, establecía con respecto a él.

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Años después se había doctorado en Química, y hoy en día es un alquimista de prestigio mundial y absolutamente reconocido por las instituciones y personas de las que gusta, pero desprestigiado y vilipendiado por las instituciones y personas que le repugnan. Por razones de privacidad y confidencialidad no podemos revelar qué mezcla de gases aspira actualmente, pero ha conseguido, qué duda cabe, un equilibrio perfecto en el mecanismo de las atracciones y las repulsiones.

2 comentarios:

Arenas dijo...

¿Qué gases serán los que respira ahora? Lo que sí se sabe es cuáles son los gases de las instituciones que repugna...
Interpretación libre:
Oxígeno--> vivir pasando la vida, sin hacer nada, desapercibido, como un vegetal... Algo limpio, pero neutro.
Helio--> Introducir el humor en la vida, reírse de todo y de uno mismo no significa que no seamos serios...
Azufre--> ¡Uy! La imaginería popular religiosa... ¿El mal?
Gases innominados--> ¿Una mezcla, la síntesis de todos los anteriores?

;-) Besos

Ed. Expunctor dijo...

Por motivos de privacidad no puedo revelar públicamente cuál es la combinación de gases que inspira para estar en una situación total de equilibrio y armonía con el mundo...
:)*