30 septiembre 2012

#29SMurcia. Crónica de la manifestación del 29 de septiembre de 2012 en Murcia


La manifestación de ayer transcurrió sin apenas incidentes, pero los hubo, sobre todo al final. A las 19.00 h., frente a la Delegación del Bobierno nos reunimos unos cuantos ciudadanos para expresar nuestro profundo desacuerdo y nuestra frontal oposición al rumbo que están imponiéndole a este país los políticos-parásitos que tienen la responsabilidad de gestionar los asuntos públicos (aunque ya sabemos qué pasa con esa responsabilidad).
Nos juntaríamos, en el momento de máxima afluencia, entre 2000 y 3000 personas, como mucho, no calculo muchas más. La Delegación estaba vallada y rodeada por policías, que no llevaban el número de placa, y que, ya en la Gran Vía, se negaron a identificarse ante un ciudadano que se lo pidió. En vez de identificarse, lo empujaron. ¡Viva el Estado de Derecho y las garantías jurídicas! Además, nos estuvieron grabando a todos.

 (Aquí empezó y terminó la manifestación. En este semáforo se produjo el tercer y último incidente de la noche.)

Desde la Delegación echamos a andar hacia la Gran Vía (video), paramos frente a Mercadona (video), seguimos, y a la altura de Santa Isabel se produjo el primer incidente. En un semáforo había parados unos coches que, sin saber cómo ni cómo no, se encontraron atrapados en medio de la manifestación. Un BMW todoterreno primero, y un descapotable blanco cuya marca desconozco, pero es bastante posible que el todoterreno costase el doble que el descapotable. Traigo a colación el precio porque algunos manifestantes con, digamos, una capacidad mental reducida, o, si se prefiere, con muy pocas luces, rodearon el coche y empezaron a gritar cosas sobre el capitalismo, como si ellos no fueran un engranaje más de este sistema capitalista. Enseguida se oyeron acelerones del coche, que no podía avanzar a ningún lado porque deltante, a un metro, tenía el todoterreno. Si hubieran sido un par de gritos no habría pasado nada, pero se ve que la envidia es corrosiva, y se entretuvieron más de la cuenta en los abucheos, hasta el punto de que los policías que nos escoltaron/vigilaron durante las 3 horas de recorrido, y que en ese momento estaban en la acera, en la puerta de un comercio, se pusieron los cascos y se dirigieron hacia el coche que estaba siendo acosado por unos cuantos, digámoslo, gilipollas. Las cosas por su nombre.
Afortunadamente, y porque la policía tenía órdenes de aguantar hasta el final, está claro, el incidente no fue a más y pudimos seguir con la manifestación. Llegamos hasta El Corte Inglés, donde hubo una parada de protesta, y seguimos caminando.
En el paseo peatonal que va de El Corte Inglés a la Plaza Diez de Revenga se oyó, por primera vez en las manifestaciones de Murcia, esta consigna:
¡España, Grecia, Irlanda y Portugal,
nuestra lucha es internacional!,
aunque la versión original es esta:
¡Espanha, Grécia, Islandia e Portugal,
a nossa luta é internacional!,
la cual fue inevitable porque quería recordar a los compañeros portugueses, si bien quité a Islandia y puse a Irlanda, porque Islandia ya solucionó su problema, mientras que en estos cuatro países seguimos con el fango hasta el cuello.
En Diez de Revenga hubo un amago de sentada y continuamos hacia la Redonda, aunque había un grupo que quería ir a la autovía (¿?); se ve que el martes 25 ese grupo también lo intentó, según me comentaron. En fin.
En la Redonda, una sentada. La rodeamos en dirección contraria al tráfico y tiramos por la Avenida de la Constitución, con parada obligada frente a Zara, donde el grito de “¡Explotadores!” atronó la calle. No en vano esta multinacional, que cotiza en el Ibex35, evade impuestos, se lleva el dinero a paraísos fiscales y utiliza mano de obra barata en países donde los derechos laborales son poco menos que entelequias.
Aquí fue donde le pedí agua a un chico. La necesitaba, de tanto gritar. Me deja la botella y me pregunta:
-¿Tú no serás policía?
-Con estos músculos creo que no. Soy profesor.
-¿Estás en paro?
-No, pero me han quitado doscientos y pico euros al mes hasta fin de año, y el año que viene me bajarán el sueldo un 4.5% mensual.
Sí. Estos recortes van a determinar que los ciudadanos españoles no podamos vivir de acuerdo con nuestras posibilidades, porque están aniquilando nuestras posibilidades de vivir. Como me recorten un poco más no podré pagar mi casa. Y el día que no pueda pagar mi casa no tendré ya nada que perder. Y quienes me conocen saben que mi consumo es mínimo. Apenas gasto dinero en libros, en comida y en gasoil para ir a currar.
Me hizo gracia la pregunta. Los manifestantes sospechan que yo pueda ser un policía infiltrado, y la policía me pide la documentación pensando que pueda ser un mafioso del Este de Europa, como aquel día, hace unos cuantos años, en la estación de autobuses...
El segundo incidente se produjo en la placita de la estatua de Dark Vader. Tres fachas se pusieron a decir algo y unos cuantos manifestantes se pararon a discutir con ellos. ¿Discutir con fachas? ¿Acaso creen estos manifestantes que el diálogo es posible con ese tipo de gente? A los que íbamos en cabeza de la manifestación nos costó unos cuantos gritos, silbidos y llamamientos con las manos que el grupo que se había parado y que detenía la marcha de la manifestación siguiera hacia adelante. Por suerte no pasó nada, pero los que se detuvieron generaron un momento de tensión que podría haber desencadenado un conflicto de jodidas consecuencias. Una manifestación de 2000 o 3000 personas no puede detenerse porque tres gilipollas abucheen. No se puede ser tan tonto como para entrar en ese juego.
Lo cierto es que esta manifestación no tenía ninguna organización en cuanto al recorrido. Yo ni siquiera sé si se había pedido permiso, pero lo dudo, porque no había un recorrido establecido.  Durante un rato fui en cabeza, con cinco o seis chavales, y estuvimos decidiendo si tirábamos hacia Santo Domingo o volvíamos a la Delegación, y optamos por seguir recto hacia la Delegación del Bobierno, porque antes de acabar había que hacer una sentada frente al banco de españa (que ni mayúsculas se merece).
¿¡Dónde está nuestro dinero!?
Y te aseguro que esto también lo grité con ganas. Porque dónde cojones está mi puto dinero, hijos de puta, y el del 99% de mis conciudadanos. Es una pregunta retórica, como comprenderán. Ya sabemos que los políticos y los banqueros nos lo han robado, pero su irresponsabilidad está garantizada por ley, por los vínculos económicos entre élites políticas y empresariales, por la corrupción del poder judicial y, por supuesto, por la connivencia y el apoyo y el silencio y el falseamiento de los medios de manipulación, digo, de comunicación. O sería más apropiado decir 'de incomunicación'. Todos ellos son unos falsarios profesionales, porque eso sí que lo hacen bien. Quizá hasta tengan un diploma del Máster en Técnico Falsario enmarcado en las paredes de sus casas.
Por fin llegamos a la Delegación. Ya quedábamos apenas unas cien personas, pues por el camino la gente se va cansando y decide irse a tomar algo, pero bueno, al menos tiene la valentía de marchar por la ciudad, no como el medio millón de murcianos que vive en la inopia y que sólo se queja en el sofá de su casa y en el bar, donde los oyen las paredes. Todos sabemos que las paredes tienen una gran capacidad para adoptar medidas y desarrollar acciones que cambien el curso de la Historia.
Antes de continuar, quiero recordar algunas consignas de las que se corearon:
¡A ti que estás mirando, / también te están robando!
(y aunque no mires también te roban. Y aunque no escuches.)
¡No nos mires, únete!
(aunque hay gente que nos miraba como si fuéramos extraterrestres.)
¡Tu pasividad / es complicidad!
(¡cuánta razón contienen estas cuatro palabras!)

¿Quién tiene el poder?
¿Quién tiene la batuta?
¿El pueblo en la calle?
¿¡O el gobierno hijo de puta!?
(en mi opinión, esta es de las mejores)

Por fin llegamos a la Delegación, como decía. Apenas cien personas. Nos quedamos unos minutos en medio de la calzada. Hasta ese momento habíamos sido escoltados/vigilados por un grupo de 6 o 7 policías (otro cántico, muy gracioso: ¡Qué buenos son, qué buenos son, / estos policías que nos llevan de excursión!). Fue entonces cuando aparecieron de la nada unos cuantos policías de intervención más. Yo conté 35 que se acercaron y dijeron que ya no podíamos estar en la calzada, y nos subimos todos a la acera (video). Se quedaron cerca de diez minutos los 35 policías bordeando la acera. Durante ese tiempo pasaron seis u ocho motos de policía, que no dejaron de dar vueltas a la manzana,  pasando por delante de nosotros tres o cuatro veces. Durante ese tiempo, aproveché para echar un vistazo a nuestras espaldas, por el jardincillo, por si había policías. No los había. En las caras de algunos policías había odio y rabia. El tráfico se restableció. Los policías cruzaron la calle y se quedaron en las vallas que cercaban la Delegación del Bobierno. Serían las 22.05 h. (a las 22.14 le mandé  un mensaje a un amigo para informarle de que la policía estaba cargando frente a la Delegación, y me respondió: "Menos mal que no he ido con mi mujer embarazada").

Entonces llegó el tercer y último incidente de la noche. Un grupo de ocho o nueve manifestantes invadió la calzada cuando el semáforo de los coches estaba en rojo. En unos segundos se puso en verde, y aquel color pareció ser el pistoletazo de salida para que los 35 agentes antidisturbios se lanzaran, enfurecidos, contra todos nosotros, tanto los que estaban en la calzada como los que permanecíamos en la acera. Cuando los vi venir hacia a a mí, mis piernas me arrastraron, pues aman mucho al resto de mi cuerpo, especialmente a mi cerebro. A mí sólo me dio tiempo a ver cómo un policía le pegaba de hostias a alguien que estaba en el suelo, como si esa persona fuera una rata o un perro rabioso al que había que exterminar. Tuvimos que echar tres carreras, porque la policía tenía ganas. Pero más que ganas, tenía órdenes. Corriendo, avanzamos, primero, unos cien o doscientos metros; después, hasta la Pasarela. Pero desde ahí tuvimos que seguir corriendo, porque la policía seguía avanzando, a trozos, a pesar de que los que corríamos no habíamos invadido la calzada (a los que la invadieron les pegaron unas buenas palizas. ¿Invado la calzada y me revientan a hostias? ¿Qué puta mierda de país es este?), y agredieron a gente que no incumplió las órdenes que habían dado (durante la carrera advertí a algunos viandantes que caminaban hacia la Delegación que se dieran la vuelta, porque la policía estaba cargando). Corriendo, unos cuantos acabamos cerca del Puente de los Peligros, y cruzamos a la Glorieta. Ahí me despedí de un grupo de chavales, y me disponía a marcharme cuando me encontré con J., al que había conocido esa misma tarde, que también había llegado hasta allí corriendo. Desde ahí vimos pasar un par de grupos de antidisturbios, caminando/rastreando por la acera, así como un par de furgonetas, que avanzaban despacio. Nos buscaban a nosotros... Menos mal que delante de nosotros había dos policías locales o municipales, que estaban en otra cosa con otra gente, y al parecer eso debió de despistarlos. Una mujer bajita de unos cuarenta y tantos años se llevó unas buenas hostias que le dolían mucho, según nos dijo después, cuando llegó a la Glorieta (pero, sin números de placa, a quién cojones iba a denunciar...). Otro chico, E., al que conocí en ese momento, nos dijo que, al parecer, habían detenido a la chica que se puso en medio de la calzada y a otro chico que la siguió, llamémoslos M. y P.

P.D.1. En la manifesetación había unos chicos de 18 o 20 años con banderas republicanas y una bandera comunista. Os podéis meter las banderas por el culo.
P.D.2. Según se dijo al final, se llevaron detenido a un chico, pero no tengo certeza sobre este punto, porque también se dijo que habían detenido a M. y a P. y resultó que no había sido así.
P.D.3. Este artículo ha sido reescrito. Inicialmente tuvo un tono agresivo contra una manifestante, por un problema de coordinación entre el grupo de 8 o 9 que tenía previsto invadir la calzada y el resto de manifestantes. Esa falta de coordinación me sentó bastante mal, porque nos pilló a muchos por sorpresa. Mis disculpas a M., a P. y al resto. Pero la próxima vez compartid lo que pensáis hacer...

Actualización.
A un chico menor de edad, estos agentes prodisturbios le rompieron el pie. Ayer (día 30/sept.) todavía estaba en el hospital. Cualquier que tenga imágenes o que viera algo, por favor, que contacte. Es difícil conseguir algo (desde el 15M ningún agente ha sido sancionado por ninguna de sus actuaciones ilegales), pero hay que intentarlo.

Actualización:
Leo aquí, en 'La Opinió'n, que no estaba autorizada la manifestación, pero, en caso de ser cierto, es evidente que de forma tácita la policía, por orden de las autoridades competentes, la permitió, durante tres horas; y leo aquí, en 'La Verdad', la crónica que hacen y me da la risa por lo mal explicado que está todo, confuso, desordenado, desestructurado: un ejemplo de cómo no hay que escribir. Por la Gran Vía pasamos dos veces, redactor. No se puede esperar menos de dos medios de comunicación que sobreviven gracias a la publicidad institucional de la Comunidad Autónoma, según me cuentan amigos periodistas que conocen ese "mundo por de dentro". Y ojo con las cifras: en 'La Opinión' dicen 500 personas; en 'La Verdad', 100 asistentes. Te cagas. Pero yo lo entiendo: o difunden esas cifras falsas o la administración autonómica deja de contratarles publicidad y a estos periódicos no les quedaría otra que cerrar. Quizá si hicieran un buen periodismo, no mediatizado ni determinado por la voluntad suprema del emperador autonómico, venderían más ejemplares y no dependerían de la publicidad de marras...
El pie de foto que hay en 'La Verdad' no tiene desperdicio: "Policías nacionales enarbolan sus defensas contra un grupo de manifestantes". Al "periodisto" que ha escrito eso: un arma diseñada para golpear no puede considerarse defensa, máxime cuando está siendo utilizada para pegar, como se aprecia en vuestra propia foto: vuestra imagen contradice vuestras palabras. El término "defender" no incluye, en ninguna de sus acepciones, la agresión. En Internet tienes acceso gratuito al diccionario de la Real Academia. Úsalo, aunque es una pena que hayas llegado a periodista sin saber el significado de la palabra "defensa". Ah, disculpa: olvidaba que tenéis órdenes, ¡vosotros trambién!, de poner precisamente esas palabras...

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, te puntualizo que los de los dos coches provocaron al personal con sus acelerones, con sus coches de pijos y sus formas de pijos. Ciertamente la inteligencia a veces brilla por su ausencia, sobre todo en aquellas cabezas jóvenes que están formándose. No justifico la acción, la última, pero también me desagrada profundamente, a mi, que ya he pasado la cuarentena y fumo como una cosaca, que se viertan el tipo de insultos en este tu blog que acabo de descubrir por pura casualidad. Me sorprende mucho que un docente sea capaz de escribir, como escupiendo, la rabia que rezuma este artículo; rabia que más parece dirigida a el alumnado diario que a la chica en cuestión.

Ed. Expunctor dijo...

Supongo que te refieres al insulto "gilipollas". Si investigas en el diccionario, verás que remite a tonto, y que tonto se define como "falto o escaso de entendimiento y razón". De modo que no es un insulto que yo les dirija, sino una descripción que se ajusta a lo que estos chicos me dijjeron: despreciaron la inteligencia y el conocimiento, enalteciendo la rabia.

En cuanto a que los coches provocaron, tranquilíziate, Anónimo. El coche blanco descapotable fue RODEADO por mucha gente. La reacción del conductor (¿pijo?) fue acelerar para hacer ruido, y fue una reacción calmada. Ponte en su situación: estás en tu coche y de repente te rodean 100 personas, o 200, pero estás rodeada por más de mil, que te gritan y te abuchean. Bastante calma tuvo el tipo, que no sé si sería pijo o no, ni me interesa si era de derechas, de izquierdas o de ultraderecha. Se trataba de manifestarnos, no de abuchear a la gente que conduce coches descapotables.

Lo que no consiento es que me atribuyas rabia contra mis alumnos. Yo a mis alumnos LOS ADORO, y ellos me adoran. Estoy con ellos por la mañana, y les dedico algunas tardes, en horas que nadie me paga, pero que a mí me compensan personalmente, pues es muy gratificante trabajar con ellos. Quiero a mis alumnos. A todos. Y los respeto, y me respetan. Fíjate: me regalan rosas, hay incluso quien me regala poemas, y me preguntan si el curso que viene les daré yo clase... Una incluso me dijo el año pasado que si yo no le daba clase este año se cambiaba de instituto... Y como sí le doy este año, se quedó...

Ed. Expunctor dijo...

P.D. Este blog no lo has descubierto por casualidad. Has llegado a él a través de un enlace en facebook, en twitter o buscando en google información sobre la manifestación de ayer. Eso no es casualidad. Es causalidad.

Alberto Gómez dijo...

Muy buena (a mi juicio) tu visión sobre los acontecimientos de la manifestación de ayer, Ed. Expuntor.
Yo no me quedé hasta el final, pero sí estuve en el incidente del descapotable. Cuando vi los abucheos de la muchedumbre que se juntó alrededor del coche gris, me sentí decepcionado. El hombre del auto no actuó de manera sensata, puesto que vi cómo se dedicó a provocar con esos rugidos de motor. Incluso hizo un amago de atropellar a los de atrás según me contó un compañero (de ser ciertos esos amagos, si hubiera atropellado a alguien, hubiera terminado linchado por muchas personas). Esta actuación no justificó que la gente siguiera intimidándole más si cabe. Estuvieron muchísimo tiempo.
No me sentí del todo consecuente con mis reivindicaciones cuando fui al 25s y a la de ayer por gente imprudente como la que comentas que hubo al final y por personas que yo aprecié que parecía que estaban allí solo porque les gusta el follón (en el 25s me pareció un acto sin apenas altercados pero, aún así, vi como gente empujaba desde atrás para que la gente de la primera fila empujara por inercia a los policías; vi también como tiraron dos objetos a los policías de la acera cuando íbamos por la gran vía que, por falta de acierto, acabaron por caer a otros manifestantes).

Con esto quiero expresar opinión sobre las manifestaciones.
Pienso que una manifestación es necesaria para expresarse, pero, a efectos prácticos, en este sistema, solo sirve para que salga en los medios de comunicación y se abran debates. Para mí es insuficiente.
En los medios aparecen fragmentos de las mismas y los debates se abren sobre esos fragmentos. Esto suele dar pie (como ha pasado en el 25s) a un debate ajeno a las reivindicaciones reales de una manifestación (en el 25s se habló más sobre si era correcta o no las actuaciones de los manifestantes y la policía que sobre los temas más trascendentes).
Por ello digo que sería necesario reunirse en alguna/as asociación/ones y que distintas asociaciones se pongan de acuerdo entre sí, para sumar gente y, a la hora de organizar manifestaciones, ser más prudentes con este tipo de cuestiones puesto que sin orden en una muchedumbre las personas se vuelven más violentas y atrevidas.

Ed. Expunctor dijo...

Concuerdo contigo. Al final se pierde de vista el objetivo fundamental.

Ayer lo hablaba con J. y con E. mientras íbamos a cenar algo. La necesidad de modificar la ley electoral para garantizar que el valor del voto de todos los ciudadanos sea exactamente el mismo, que debe ser ineludiblemente el primer paso para cambiar algo, ya parece haber caído en el olvido. Y si no se cambia eso, no se puede cambiar nada. Como decía Aristóteles, empecemos por el principio, como es natural...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola, yo también estuve ayer en la manifestación hasta el final.
Me parece que para ser profesor(es una opinión muy personal), tu entrada es un poco redundante y escrita con un tono un poco altivo ya que, repites hasta la saciedad la falta de inteligencia de la chica.
Quizás su acción fue algo desmesurada. Pero podrias escribir con algo mas de imparcialidad. Me parece el mismo borreguismo de los que siguieron a la chica que el que adoptan los manifestantes cuando acatan las ordenes o dictamenes de la policia. Mira hay mucha gente como yo que estudia y trabaja y esta muy muy muy muy enfadada, no es falta de inteligencia sino rabia mucha mucha rabia y desesperación, que no lo justifico pero casi que comparto su actitud. Me reitero en que esto es solo una simple opinion personal y sin animo de ofender, pero para la poca informacion que hay sobre la manifestacion de ayer podrias escribir con algo mas de criterio objetivo, que desde una opinion tan personal.

Ed. Expunctor dijo...

Sé que es bastante redundante; si te fijas esa parte es sólo para la chica y sus seguidores. Soy un defensor acérrimo del conocimiento, y no soporto que se desprecie una de las más grandes conquistas del ser humano. Sin conocimiento estaríamos todavía en la época medieval, gobernados por el pensamiento mágico y religioso (a pesar de todo el conocimiento de que dispone la humanidad, ese pensamiento aún sigue imperando en una parte importante de la población). Hay quien defiende que la ignorancia da la felicidad...

No creas que tienes más rabia que otros muchos, entre los que me incluyo, pero, como digo, la rabia no sirve para nada, porque ciega y no deja pensar con lucidez. La rabia está bien en un combante cuerpo a cuerpo, donde la agresividad inmediata es fundamental, pero en una lucha entre el pueblo y el poder político y económico sólo juega en nuestra contra.

Hay que tener en cuenta que lo realmente interesante es que la policía se deslegitime y se desacredite a sí misma, como ocurrió singularmente el 27M2011 en Plaza Cataluña, el 25S2012 en Madrid con sus infiltrados-encapuchados-compañeros, o ayer cuando en Madrid entraron a los bares a sacar a gente para apalearla en la calle, como si los ciudadanos fuéramos ratas. Es fácil que se deslegitimen ellos solos. La gente poco a poco se va dando cuenta, y la gente sabe que la policía se limita a cumplir las órdenes que le dan los superiores, que son políticos, pero esto no es un proceso de dos años, es algo a más largo plazo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Saludos.

Me ha parecido un comentario bastante certero sobre los acontecimientos desarrollados durante la manifestación, aunque quisiera corregirte un detalle, más personal que otra cosa.

Yo y un amigo mío éramos dos de los que llevaban bandera republicana. Coincido con tu opinión sobre el hecho de llevar banderas, y ya sé que no era el caso. Pido sinceramente perdón, porque es evidente que nadie podría comprender nuestras, digamos, "intenciones" al portar dichas banderas sin preguntarnos antes sobre ello.

Antes de acudir a la Delegación, hablamos sobre el hecho de llevarlas o no, y al final acordamos en hacerlo. A primera vista, supongo que una tercera persona podría identificarnos como dos jóvenes en busca de una Tercera República. Sin embargo, para nosotros constituía un símbolo de decir "aquí estamos, apoyamos este movimiento, etc" (no hacen falta dar demasiados motivos, son más que obvios), un símbolo como una pancarta, por ejemplo.

Soy consciente de que es una tontería, y que puede resultar equivocado el escoger como símbolo de nuestra presencia allí algo que ya tiene su propio significado (un significado que no viene al caso con el objetivo de la manifestación). Sin embargo, quería aclarar todo este malentendido. He dedicado mucho tiempo para reflexionar por qué me siento parte de todo esto, y por qué quiero defender esta causa. Creéme cuando digo que llevar una bandera republicana no es fruto de un ideal político concreto, en absoluto (de hecho, no me definiría a mí mismo como republicano) o de hacernos los "guays". Ni mucho menos.

Lamento la falsa idea que hemos podido ofrecer al resto de personas que había allí reunidas.

Un saludo.

Ed. Expunctor dijo...

Gracias por tu aclaración. Personalmente considero que la presencia de banderas es altamente contraproducente, pues hay mucha gente que no se siente identificada con ellas e incluso las rechaza, y no creo que se trate de buscar una tercera república, sino una reforma profunda de este sistema podrido, para lo cual es necesario que se congregue la inmensa mayoría de la sociedad, de lo contrario no será posible.

Disculpa mi tono, pero ya son muchas manifestaciones aguadas por las banderas. Recuerdo la que hubo contra la reforma de la constitución, en agosto de 2011, que parecía una plantación de banderas, de todos los colores, tamaños y formas...

Un saludo.

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Por otro lado, y esto ya no va contigo, sé que he sido algo agresivo verbalmente con esa chica, M., pero es lo que hay. No se puede despreciar el conocimiento y la inteligencia ante mí e irse de rositas. Esa actitud deja de manifiesto una gran inconsciencia que no conduce a ninguna parte. El desprecio hacia el conocimiento supone despreciar la lucha que desde Leucipo, e incluso antes, ha sostenido el ser humano racional, y en cuyo avance ha sido fundamental la observación, la indagación, el análisis..., en definitiva, la utilización y potenciación de la inteligencia. Sin conocimiento seríamos aún más esclavos de lo que somos...
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Lui dijo...

Realmente no he terminado de leer todo el artículo.

Demasiado rebuscado.

Tampoco estuve, pues estuve en Madrid.

Pero una cosa si que sé: he "interactuado" con la policía en diversos actos no autorizados y suelen reventar cuando la gente se pone nerviosa.

¿Pero es que acaso es culpa de la policía lo que pasa?

Quizá solo son culpables de pegarnos sin compasión cuando se ponen nerviosos.

Si no hubiera cruzado esa chica, la chispa podría haber sido cualquier otra cosa. Como un insulto en mal lugar, un mal gesto, o tal vez una orden de un capitán que se quiere irse a casa y descansar.

Parece que este sistema no tiene la capacidad de permitir protestas ciudadanas.

En Madrid se esperan a que haya una minoría para cargar violentamente y evitar así las acampadas.

Realmente la única culpa, no nos engañemos, es de los irresponsables y acomodados directores de todo este teatro.

Pero nosotros seguiremos luchando de forma pacífica, denunciando problemas y proponiendo soluciones. Depuraremos responsabilidades. Lo haremos en la calle, en internet, en las administraciones, los juzgados, las bolsas y en cada uno de nuestros trabajos.

Y si eso les pone nerviosos y nos pegan, entonces tendrán que responder de sus actos ante más de lo mismo y con todas las miradas apuntándoles.

Esta democracia autoritaria cada vez será más restrictiva, y con el tiempo, poco a poco, descubrirán que todas sus amenazas, todos sus ataques y porrazos, todos sus burdos métodos por retener el poder, el dinero y los privilegios ya no funcionan.

Entonces, quizá, el mar de personas que quieren ser felices puedan conseguirlo sin sufrir una persecución porque uno de ellos ha cruzado la calle sin mirar.