02 octubre 2012

Der Spiegel vs. Ana Botella; y Rajoy, un arma de destrucción masiva

«Mariano Rajoy Brey, poniendo sus intereses políticos a corto plazo por encima de todo, se ha convertido en una auténtica arma de destrucción masiva para la estabilidad de los mercados europeos a la vez que coloca a España en una situación sin salida. El martes, la realización Presupuestaria de agosto elevaría el déficit a una cifra récord y, el jueves, unos PGE-2013, no ya voluntaristas sino conscientemente falsos, presentarían la fiscalidad y la asignación de recursos públicos mas disparatada y antisocial de nuestra Historia. Las Cuentas aumentan el gasto público  (5,6%) en plena bancarrota, suben los impuestos a las familias y a la economía productiva (4.375 millones) y no solo no incluyen recorte alguno en las Administraciones territoriales sino que su financiación sube a 100.664 millones pese a que éstas son las responsables de los dos tercios del gasto. Y, además,  son tan desalmados que recortan un 6,3% la inversión en las prestaciones por desempleo -cuando habrá al menos 400.000 parados más- y un 40% las ayudas a los pobres.
Pero lo que constituye una villanía histórica es que reducen a una cantidad irrisoria (39.722 millones) el dinero para financiar España, lo que imposibilita el ejercer ya sus funciones más elementales como nación en un momento en la que está seriamente amenazada por el desafío independentista de un Artur Mas al que la clamorosa cobardía del Rey y de Rajoy, a los que despreciaría públicamente, ha dado renovados bríos.
 [...] Un Der Spiegel asombrado relataba hace unas semanas [aquí] una historia que ilustra perfectamente lo escandaloso de nuestra situación. Se refería a la Alcaldesa de Madrid, cuyo único “mérito” es ser la señora de Aznar. El semanario no daba crédito, “el ayuntamiento es un palacio cuya remodelación ha costado 500 millones de euros”, “su despacho es mayor que el del Presidente de los Estados Unidos”, tiene “un mayordomo cuya única función es servirla el café”, y 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 euros. El Ayuntamiento posee, además, 267 coches oficiales de uso personal, más que todas la capitales de la eurozona juntas. Esto es el despilfarro sin medida, la ostentación suntuaria más indecente en medio de una penuria extrema, donde Cáritas ha tenido que atender a mas de un millón de personas y un 26% de los niños vive por debajo del umbral de la pobreza. ¿Cómo se atreve a ir a misa y a salir a la calle? Y este es el problema, porque no es la excepción, es la regla. [...]»
 (Fuente)