28 junio 2013

Creencia


Solo creo en el dios
que habita entre tus piernas
y en sus sabios milagros:
convertir tus gemidos
en tenaces orgasmos.

3 comentarios:

Ficticia dijo...

Me encanta cuando los hombres idolatráis (directa o indirectamente) a las mujeres.

Muchos besos.

Ed. Expunctor dijo...

¿Segura de que se trata de idolatría a una mujer? ¿Dónde está la mujer en el poema? xDDD

Ficticia dijo...

Uy, egocentrismo femenino?

Te gusta sacarme los colores...