07 junio 2013

Pecado de lujuria

[Juan Carlos Onetti: Dejemos hablar al viento]
«Sin pensar, Gurisa, que la furia nuestra estaba un poco más allá del amor, sin pensar que todos los sufrimientos y las felicidades de los amantes verdaderos apenas rozaban nuestra angustia, el desesperado y novedoso deseo de conocernos el alma y los intestinos, de construir una unidad hermafrodita que soportara natural y gozosa cuatro brazos, cuatro piernas, un solo cerebro, un solo sexo emperrado en éxtasis y comunión.
     [...] Pero un macho y una hembra descolocados por ambiciones imposibles, por la ilusión de creer realizable el pecado de lujuria —único camino para lo absoluto, lo eterno y la pequeña creencia en la comunicación verdadera—, Gurisa y yo, no estuvimos nunca dentro del tiempo. Entramos y salimos sin que nadie tuviera sospechas.»

2 comentarios:

Doctora Glas dijo...

¡Me encanta!

Ed. Expunctor dijo...

Tan grande es Onetti: de cómo el ideal se destroza al impactar contra lo real.