10 abril 2014

Aquí la poesía tiende la ropa


Por lo común, la poesía tiende a sublimar la realidad, pero hay momentos en que la realidad es tan sublime que no puede ser sublimada: ni por la poesía, ni por la música, ni por nada, tan solo por otra mirada suya, por otra caricia de sus manos, por otro beso u otra palabra nacidos de sus labios.
En tales momentos, la poesía solo tiende la ropa y deja que se seque mientras contempla cómo el sol y otras estrellas exhalan el humo del último suspiro.