02 mayo 2015

Conversación de cortejo fúnebre



A.- Si ya se sabía…
B.- Ya…, pero aun así…
C.- Ufff…
A.- Si sí, pero al menos no ha sido repentino…
B.- No, si ya, pero a pesar de todo…
C.- Madre mía…
A.- Y que ya se sabía, llevaba así varios años…
B.- A ver, es cierto que la mujer tenía ya una edad, pero aun así estas cosas…
C.- Qué desgracia…
A.- Que ya, pero esto es así, si no nos queda otra.
B.- Eso está claro, es así.
C.- Sí, señor, es así.
A.- Lo peor viene ahora.
B.- ¿Ahora? Pero si ya está…
C.- Sí, si ya está, qué puede haber peor…
A.- Ahora, cuando la metan y le pongan…
B.- La lápida…
C.- Ufff…
A.- Ese momento es…, es demoledor.
B.- La lápida…
C.- ¿Has oído? ¿Cómo has dicho?
B.- Demoledor.
C.- Demoledor. Esa es la palabra.


28 marzo 2015

Traman nuestra existencia

Cecile (burlesque 5). Evita Medina
 Solo ves lo que ella quiere que veas. Es la Fortuna, la Suerte. A veces te ve pero tú no la miras, a veces la ves pero entonces es ella quien no te mira. Y a veces te chocas con ella y te regala una carta. El azar y la necesidad traman nuestra existencia.

http://evitamedina.artelista.com/

Paisaje urbano 1

Paisaje urbano 1. Contenedor

25 marzo 2015

Quebrarse como las cuerdas

La ley de hielo. Pintura de Javier Cárcamo

Era un grito glacial en la noche su cuerpo en tensión, a punto sus nervios y sus miembros de romperse y quebrarse como las cuerdas mal reguladas de una guitarra o de un tendedero. Su sábana o su mortaja estaba tejida con geometrías frías, frías como el estertor agónico de un congelador high quality cinco estrellas. Esa es la ley que le tocó vivir, solo, aislado, agrietado por el silencio gélido de la noche.

http://javiercarcamo.artelista.com/

24 marzo 2015

Océanos de polvo y de cenizas



Illustratioin 10. Alexandra Manukyan

Ser o no ser, that's the question, my friend. También Demócrito y Hamlet reflexionaron sobre la muerte agarrados al abismo infinito y a la certeza irrefutable de una calavera, símbolo paradigmático y realidad simple de los océanos de polvo y de cenizas en los que desembocará nuestra existencia querida.


https://www.alexandramanukyan.com/

Otras representaciones en la misma línea:
Woman with a skull bird. Ursula V

Reflected in You. Alexandra Manukyan



Francisco de Asís. Diego Velázquez



Hombre con calavera en la mano izquierda. Frans Hals
Pretty gothic woman with a skull in her hands in monochrome. Nelly Sabitova
Life May 1944 Jap Skull [fotograma]. Ralph Crane
In the Absence of All. Alexandra Manukyan
Silence of Solace. Alexandra Manukyan

Hamlet y Horacio en el cementerio. Eugene Delacroix




























Young alternative woman with a skull. Studio10Artur

Woman with a skull in her hands surrounded by mist. Simone Van Den Berg
Demócrito meditando sobre el asiento del alma. Leon-Alexandre Delhomme
















Queen of Sorrow. Alexandra Manukyan


Joven con calavera. Frans Hals
San Jerónimo meditando con una calavera. Juan Do

23 marzo 2015

Siempre acecha al amor

Der Tod belauscht ein Liebespaar. Michael Hutter.
Ellos se amaban de una forma indiscriminada. Era el suyo un amor infinito, eterno, para siempre. Se prometieron un amor sin límites de espacio ni de tiempo. Se lo dijeron de todas las maneras posibles, pero de todas maneras -pensaban, aunque esto, aun sabiéndolo, no se lo decían- la muerte siempre acecha al amor.

22 marzo 2015

Tan fingido como la vida misma

Espejo. Renso Castaneda
No hay más horizontes que los trazados por sus ojos ni más límites que los imaginados por su mente. / Mientras se acaricia con la flor del deseo, el recuerdo de Alicia atraviesa el espejo e irrumpe en el lado de allá. / Todo es tan dramático como una obra de teatro, tan fingido como la vida misma.

21 marzo 2015

Le aúllas al azar

Música. Pilar Jiménez


Imagina en este escenario una melodía. Proyéctate como un conjunto de acordes que de repente comprendieran el ritmo que desean ser y sé tú ese ritmo que anhelas, bucea dentro de ti, indaga, escarba y anota las partituras que te exiges en las noches de insomnio, cuando le aúllas al azar y a la nada.

http://al8000o.artelista.com/

20 marzo 2015

Caminan entre fisuras

Se mira, no se toca. Erika Seguín Colás
Transeuntes que caminan entre fisuras, casi sonámbulos, insomnes casi; se miran como se miran los perfiles de un sueño remoto sin apenas cobertura, pero no se tocan porque se ponen en guardia frente al contacto de la persona ajena, desconocida, y se protegen el  cuerpo, que es nuestra única frontera -real por física- con la realidad que nos circunda. Como dijo Oliverio Girondo, "tengo una soledad tan concurrida, tan llena de nostalgias y de rostros de vos..."

18 marzo 2015

Ya le habría gustado a Narciso

Viaje a la nostalgia. Leonardo Sepúlveda
Aquella mujer se pasó varios años sentada a la orilla de un río jugando con unos barcos de papel, y ya le habría gustado a Narciso haber pensado algo de lo que ella pensaba. Narciso, que solo pudo sentirse embelesado con su reflejo, hubiera sido incapaz de imaginar que, más allá del agua, las anclas de los barcos de esta mujer se sumergían en las regiones más profundas del hipocampo y actualizaban el pasado con unos destellos de estrella fugaz.

17 marzo 2015

70 años de paz



Hace muy poco tiempo se decía: "Eres más falso que una moneda de 200 euros". Antiguamente se decía: "Eres más falso que un billete de 33 pesetas". La clave está en los detalles.

Más rico que el diccionario

Saxo. Almudena González Vicedo
"Musicalmente hablando, el clarinete es un instrumento muchísimo más rico que el diccionario" (Oliverio Girondo).

http://almudenagonzalez.artelista.com/

16 marzo 2015

Poema frío



Puedo escribir los versos más fríos esta noche,
versos de hielo sobre la escarcha del alma,
letras refrigeradas
desde el tuétano más íntimo
hasta el aliento más recóndito;
puedo construir un poema-congelador
high quality cinco estrellas
e inundar la noche de glaciales
y de estalactitas gélidas.

Pero entonces tú lo leerás
y empezará todo a derretirse:
las letras, los versos, el poema;
se inundará todo y enseguida
todo empezará a evaporarse:
las letras, los versos, el poema,
pues tu mirada todo lo incendia,
todo lo incinera,
y entonces el poema será entero fuego,
sustancia ardiente,
incandescente esencia.

Su saxo era una extensión de sus pulmones

El saxofonista. Virginia Palomeque
Su saxo era una prolongación de sus pulmones, por eso a nadie le sorprendía lo más mínimo que, al acabar su actuación, se lo tragase como un faquir engulle un sable.

http://virginiapalomeque.artelista.com/

15 marzo 2015

Una manera como otra de dar el pego

Vernon Sullivan: Escupiré sobre vuestra tumba. Fragmanto del Prólogo, por Boris Vian.
«[...] llevado a cabo con un desprecio más que considerable por la verosimilud, y no exento de alguna que otra concesión al gusto del público.
Y es que, ¡ay!, América, la tierra de Jauja, es también la tierra de elección de los puritanos, de los alcohólicos y del métetelo-bien-en-la-cabeza: y mientras en Francia nos esforzamos por lograr una mayor originalidad, al otro lado del Atlántico nadie siente el menor remordimiento por explotar sin escrúpulos una fórmula que ha dado ya probados resultados. A fe mía, es una manera como otra cualquiera de dar el pego...».

29 abril 2014

Su vida ya no tendría sentido

[Albert Camus: El extranjero]
«Iba a decirle que se equivocaba al obstinarse: ese último punto no era tan importante. Pero me cortó y me exhortó una última vez, erguido en toda su estatura, preguntándome si yo creía en Dios. Respondí que no. Se sentó con indignación. Me dijo que era imposible, que todos los hombres creían en Dios, incluso los que se apartaban de su faz. Tal era su convicción y si alguna vez la pusiera en duda, su vida ya no tendría sentido. «¿Quiere usted -exclamó- que mi vida carezca de sentido?» A mi juicio, ese asunto no me concernía, y se lo dije. Pero por encima de la mesa, puso el Cristo ante mis ojos y gritó desatinadamente. «Soy cristiano. Le pido que perdone tus pecados. ¿Cómo puedes creer que no sufrió por ti?» Me di perfecta cuenta de que me tuteaba. Me sentía harto. El calor se hacía cada vez más fuerte. Como siempre, cuando deseo desembarazarme de alguien al que apenas escucho, hice como si lo aprobara. Para sorpresa mía, prorrumpió en triunfo: «¿Lo ves?, ¿lo ves? -decía-. ¿No es cierto que crees, que vas a confiarte a él?». Por supuesto, dije no una vez más. Volvió a derrumbarse en su sillón.»

28 abril 2014

Porque no me gustaba

[Albert Camus: El extranjero]
«Salimos y Raymond me invitó a una copa. Después quiso que jugáramos una partida de billar y perdí por muy poco. Quiso después ir al burdel, pero yo le dije que no porque no me gustaba. Volvimos despacio y me explicó lo contento que estaba por haber conseguido castigar a su amante. Me pareció que era muy atento conmigo y pensé que habíamos pasado un rato agradable.»