Hoy el sol brilla, cantan
los pájaros del parque
y en este estanque ranas
y sapos se reparten
los mosquitos y el aire.
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02 junio 2019
15 diciembre 2017
Viakingos de Murcia / Música por el soterramiento
A rugidos de trenes,
canciones en las vías.
Un AVE impone muros
e incuba policías
mientras por la ciudad,
con gran algarabía,
reclaman los viakingos
-vecinos y vecinas-
que en los barrios del sur
no instauren pesadillas
de tapias y metales,
desprecios y fatigas.
Los políticos hablan,
consagran sus mentiras:
sus palabras son pecados
de obra y de sonrisa
tan falsas como heladas,
tan turbias como frías.
Con los trenes traicionan
(y con aguas perdidas,
con mares moribundos,
truncadas autovías,
truncadas autovías,
aeropuertos sin cielo
y otras cosas podridas)
y al ciudadano engañan
con sus cuentos y cifras.
Cambian sus opiniones
según sople la brisa.
A ruido de políticos,
músicas en las vías.
Los viakingos inundan
la ciudad con sus risas
mientras con sus canciones
y su altura de miras
claman soterramiento,
lógica reivindican:
que al pueblo no encierren
tras muros de ceniza,
que no tapien los barrios
del sur como una cripta.
Los viakingos entonan
notas funambulistas
que resisten las noches
de los noventa días.
Si el déspota gobierno
da voces con aristas,
los viakingos responden
con bromas e ironías
y junto a los vecinos
por las calles caminan
y cantan esperanzas
y cuentan las bombillas
que alumbran la ciudad
de Santiago a Gran Vía
(de la Redonda al Carmen,
del Rollo a Platería)
y a todos vientos claman
que tamaña injusticia
condena nuestros barrios,
condena a las familias
que a un lado y a otro lado
de los trenes habitan.
Guitarras y tambores,
violines, baterías,
trompetas, clarinetes,
mil pulmones que silban;
percusiones y cuerdas,
vientos malabaristas
que se apuestan las horas
por que se haga sin prisas,
soterrada y al margen
de corruptas intrigas
esta ciudad que pierde
su futuro y su vida
a manos de tramposos
y ciegos egoístas.
A abusos de políticos,
viakingos a la pista:
Plaza Soterramiento,
Orilla de la vía.
13 octubre 2017
Preguntas prosoterramiento para políticos profesionales (por una Murcia moderna)
¿Por qué
partís los barrios?
¿Por qué
tanta mentira?
Vuestra
promesa expira
y dejáis
hechos zarrios
los
distritos del sur.
Empeñasteis
palabras
y con
abracadabras
trocasteis
cual tahúr
un no
rotundo al AVE
en
superficie: “MUROS
NO”,
dijisteis seguros,
con tono de
voz grave,
y ahora os
entran las prisas
de meter
catenaria
y tapia
estrafalaria
con normas
imprecisas.
¿Y el túnel
subterráneo
pa’ que
entre el tren veloz?
¿Por qué
esta burla atroz,
corredor
mediterráneo,
que en
Murcia meterá
productos
peligrosos
y que a los
poderosos
empresarios
dará
inmenso
beneficio
gracias a
los impuestos
que vecinos
honestos
pagan con
sacrificio?
Hacer Murcia
moderna
no es
incrustarle un tren
y que al
pueblo le den
marginación
eterna,
sino
integrar las vías
debajo de la
tierra:
quien los
trenes soterra
trae luces y
armonías.
11 octubre 2017
Los escraches prosoterramiento en Murcia
Hay en Murcia últimamente voces afines al
poder político que consideran el escrache como una conducta despreciable y
merecedora de condena pública, incluso hay quien lo tipificaría, si pudiese,
como acto delictivo y lo sancionaría penalmente. Hay, incluso, quienes aseguran
firmemente que es un delito castigado por la ley.
Sin embargo, en
general es considerado como un acto por el que un grupo de ciudadanos expresa
su repulsa hacia una acción o una decisión realizada por políticos y orientada
a satisfacer el interés particular de un reducido grupo de personas,
normalmente ellos mismos y su cohorte, atentando contra el interés general de
una considerable parte de la población.
En el caso de los
vecinos del sur de Murcia, los habitantes de siete barrios están al borde de la
exclusión, si se permite que, antes de que se soterren las vías, se levante el
muro y se instale la catenaria para que entren el AVE y el Corredor Mediterráneo,
como ya está ocurriendo. De momento la catenaria ya la están instalando y la
segregación es cada vez más inminente, a pesar de la campaña publicitaria de
los poderes públicos en la que se difunde que se va a soterrar (aunque sean 200
metros…), pero no se pueden olvidar los 30 años de mentiras en este sentido, ni
que el PP cuenta entre sus filas con 834 imputados (Murcia, campeona de la corrupción).
De momento los
vecinos de los barrios del sur han hecho algunos escraches a varios responsables de la segregación que se está perpetrando
con las obras de las vías, donde están levantando el muro e instalando la
catenaria: han visitado, en sus más de veintiocho días consecutivos de marchas
y movilizaciones, al alcalde, al consejero de fomento y al presidente para
expresar frente a sus casas el descontento que sienten y las fatídicas
consecuencias que para sus vidas tendrán
dichas obras.
Así que unos dicen
que los escraches son detestables, o que son delito, o que deberían serlo, y
otros consideran que los escraches no están mal y responden a una necesidad de
expresar el malestar social. Pero… ¿qué dirán sobre esta cuestión los
tribunales de justicia?
Pues dice el Auto nº 81/14 de la Sección 16ª de la Audiencia Provincial de Madrid que el
escrache es una “manifestación de grupos de activistas que se dirigen al
domicilio o lugar de trabajo de alguien a quien se quiere denunciar y que tiene
como fin que sus reivindicaciones tengan repercusión en la opinión pública”
(pág. 4 del Auto).
Es, pues, un medio plenamente
lícito, ajustado a la ley, siempre, por supuesto, que no concurran “violencia física ni fuerza en
las cosas”. También señala este tribunal
que no se puede considerar delictivo el efecto persuasivo que puede provocar
una protesta en las personas a quienes va dirigida (pág. 5).
Y añade: “Las
manifestaciones y concentraciones que cotidianamente se llevan a cabo [...] se
producen como medio de denuncia o protesta por las decisiones tomadas o que se
van a tomar por los responsables políticos o económicos –y en ocasiones también
por los jueces y tribunales–, constituyendo un mecanismo ordinario de
participación democrática en la sociedad civil y expresión del pluralismo de
los ciudadanos” (pág. 7 del Auto 81/14).
Las vías de la corrupción política en Murcia: el triunfo de las infraestructuras inútiles
Asistimos a un conflicto bastante serio en
la ciudad de Murcia en los últimos meses, aunque más que conflicto es otra
jugarreta de los políticos a una parte importante de ciudadanos con el fin de
obtener un beneficio personal, no general.
Desde hace 30 años
se reclama, por parte de los vecinos del sur de Murcia, el soterramiento de las
vías del tren, que atraviesan la ciudad y dividen sus barrios. Sin embargo, lo
que era una reclamación para que se
soterrasen estas vías, se convierte ahora en una exigencia para que, se haga lo que se haga, ni se levante un muro
ni se instale una catenaria: un muro que físicamente dividirá estos barrios y
dificultará a algunos vecinos e imposibilitará a otros pasar al otro lado de
las vías, aunque el hecho es que el muro ya se está levantando, y se están
instalando los postes de la catenaria que conducirá 25000 voltios y que pasa
junto a casas, parques y colegios.
Asistimos a una
muestra de la ineficacia y, lo que es peor, de la indiferencia de las
administraciones públicas y de las corporaciones locales para gestionar de
forma respetuosa e igualitaria las infraestructuras de la ciudad de Murcia:
mientras que en el norte se instaló
un tranvía para llevar a los vecinos
de la zona hasta los centros comerciales, la universidad pública y la
universidad privada (destinos estos dos últimos sin usuarios en época de
vacaciones académicas), con un coste sumamente deficitario (el Ayuntamiento paga un millón de
euros al mes a la empresa concesionaria, y la deuda ya va por 316 millones), en
el sur no solo no llega el tranvía para unir la ciudad y llevar a los vecinos
hacia destinos más frecuentados como el Hospital de la Arrixaca, uniendo
barrios y pedanías, sino que se dificulta la vida de los habitantes hasta
extremos inauditos.
Asistimos al
desarrollo y ejecución de infraestructuras inútiles, como el aeropuerto de Corvera, en cuya
construcción se derrocharon cientos de millones (270 millones),
cuyo mantenimiento cuesta 22000 euros al día,
y que, aunque iba a ponerse en inmediato funcionamiento, lleva provisionalmente
cerrado cuatro años, con los costes de mantenimiento que supone para el
bolsillo de los murcianos (32 millones de euros en mantenimiento, de momento).
Otras maniobras con las que se ha evaporado mucho dinero público y que no han
servido para otra cosa que para enriquecer a unos pocos han sido Marina Cope, el Parque de la Paramount
(para el que pidieron 17 millones…),
la Zerrichera, Novo Carthago (donde se invitó al
aforado expresidente Valcárcel a declarar en este caso donde tres familiares
suyos estaban “investigados”), etc.
Y no olvidemos que la expansión de la ciudad de Murcia
hacia el norte les costó la imputación a unos cuantos.
Frente a estas
infraestructuras que no sirve más que a los intereses económicos de unos pocos
políticos y empresarios, se está erigiendo otra en medio de la ciudad de
Murcia: el muro de 5 metros y la catenaria de 25000 voltios para que
el AV llegue cuanto antes y, de paso, el Corredor Mediterráneo. Sin
embargo, la Plataforma Prosoterramiento, por asesoramiento de
expertos independientes, ha dado otras muchas soluciones alternativas, como una
estación provisional en Beniel o como la línea de Camarillas, con la que
el tiempo para llegar a Madrid es prácticamente el mismo que el que los
alcaldes, presidentes y ministros de turno prometen con el AVE, que en vez de
ir recto pasará por Alicante.
El partido político que impide el progreso y la modernización de
Murcia (pues la llegada de un tren no implica progreso cuando supone la
exclusión social y la marginación de doscientos mil vecinos que se quedan
encerrados al otro lado de las vías) es
el PP, que acumula una lista de 835
imputados por la comisión de diversos delitos. ¡Ochocientos treinta y cinco! Y unos de
los más recientes son el expresidente de la comunidad
y el exalcalde de la ciudad;
este partido sumaba allá por febrero más de 120 cargos y excargos
"investigados" en la Región de Murcia; en el PSOE tampoco se quedan cortos.
Pero no es de extrañar: en este país hay más de 1300 políticos imputados, y
solo 87 están en prisión. Esto es Jauja, como se ve:
¡No en vano hace solo cuatro años
llamaban a Murcia campeona de la corrupción!
Es realmente
disparatado que el partido en el gobierno pida credibilidad (véase este mapa de la corrupción en
Murcia: ¿hemos de creer a los amigos y sucesores de estos individuos?),
cuando con respecto al tema del soterramiento su discurso no ha estado
condicionado nunca por una preocupación de que la ciudad de Murcia mejore, sino
por circunstancias ajenas al interés general de la ciudad. Como ejemplo véase y
léase esta noticia de agosto de 2013 donde el expresidente Valcárcel y el
exalcalde Cámara, para enfrentarse al gobierno central, defendían que el AVE
"no puede llegar más tarde de los
calendarios previstos, es decir, a finales de2014 y principios de 2015, [a una
estación] que permita la llegada sin dividir a la ciudad",
y que, "al mismo tiempo, no hubiera ninguna
interferencia sobre el proyecto de soterramiento a su paso por los ámbitos
urbanos de Murcia". Sin
dividir la ciudad y sin interferir con el soterramiento: "debe permitir la llegada del AVE en
2015, sin por ello dividir la ciudad, porque son miles de murcianos los que
habitan la zona sur de la ciudad".
Y, sin embargo, a
ellos les da igual la destrucción y la degradación de la ciudad. Luego, si
salen los trapos sucios, los tribunales de justicia tienen que invitarlos a
declarar… Y ya si eso que declare Rita.
09 octubre 2017
Vecinos héroes (las vías bajo tierra)
Salen todos los días.
Quedan sobre las ocho de la tarde
y silban a las vías cuando pasaun tren. Entonces marchan por las calles
de la ciudad. Vecinos
de los barrios del sur que solicitan
al alcalde, al ministro,
una vida sin muros ni clausuras
que encierren a los viejos del lugar,
ni catenarias bestias y desnudas
que acechen el colegio de sus hijos.
Estos vecinos míos, admirables
en su empeño, son todos mis vecinos.Son los padres, las madres, y los hijos
y las hijas, los viejos, las ancianas,
los hombres, las mujeres,
los que salen con sus piernas,
con sus sillas de ruedas, andadores
o muletas: recorren la ciudad
para exigir justicia, que se cumplan
compromisos, decretos publicados
en el BORM por políticos que ahora
se niegan a cumplir
las leyes que ellos mismos aprobaron,
y le venden más humo
y le ponen más vendas
a esta ciudad herida.
Veintiséis días llevan
de marchas sin cesar,pero son treinta años
de lucha vecinal.
Los ves por tu ventana.
Salen desde las vías, desde el pasoa nivel de Santiago. El mayor
movimiento social que se haya visto
en Murcia. Tú los oyes
pasar por la Gran Vía, la Redonda,
la Catedral, la Plaza de las Flores
y del Ayuntamiento, por la puerta
de tu casa, también por Mediamarkt,
a las nueve, a las diez,
a las once, a las doce.
Ningún rincón escapa de sus gritos
unánimes y unidos. Los escuchascon sus pitos, bocinas, cacerolas
andando sin parar todas las noches.
Si no has visto de cerca a estos vecinos
deberías bajar, cuando los oigas,a la calle a mirar, reconocerte
en este padre que anda con su hija,
en este anciano que anda con bastón;
tu madre es esta vieja que camina
con un temblor de brazos, y tu hermana
esta mujer que lucha por su hija.
Mis vecinos son héroes
que luchan contra el tiempo, contra el muro:se dejan el aliento
(¡las vías bajo tierra!)
por una vida digna,
por el soterramiento.
06 octubre 2017
Don Quijote a las vías
Si
Don Quijote viniera
--------------------------------
por estas
tierras murcianas
a
lomos de Rocinante
y en
las vías se encontrara
que
pa’ que pasen los trenes
han levantao unas mamparas*,
se
liaría a dar mamporros
con
la fuerza de su espada
al
alcalde y al ministro
solos
o en sesión plenaria
y
arrancaría promesas
de
conductas adecuadas
que
favorezcan al pueblo
y no
a empresarios sin alma,
y
derribaría el muro,
y
velaría sus armas
para
que el soterramiento
al otro
día empezara.
Mas
lo mismo que a Andresillo
es seguro
que pasaba
cuando
siguiera el hidalgo
su
camino hacia La Mancha:
como
Juan Haldudo el rico
los
políticos de marras
mostrarían
su sonrisa
y
sus mejores palabras
para
seguir azotando
al
pueblo y con argamasa
construyendo
aqueste muro
que
lo aísla y lo remata,
puesto
que rompe los barrios
y a
las familias separa.
*Recuerde
el lector que donde
Don Quijote ve mamparas
hay en realidad un muro
que a los murcianos distancia.
Lo que el ministro condenó en el caso de Cataluña en la reunión del Corredor Mediterráneo, lo pone en práctica para Murcia. Solución: Soterramiento
Las palabras tienen la peculiaridad de que
cualquier día las usamos y se vuelven contra nosotros porque decimos lo contrario
de lo que hemos dicho para defender lo contrario de lo que estábamos
defendiendo. Esto le pasó a un tal ministro de la Serna en la reunión del
Corredor Mediterráneo que se organizó en Madrid el pasado día 3 de octubre.
Dijo lo siguiente al relacionar la cuestión catalana con el corredor mediterráneo:
«Algunos han decidido poner en riesgo la unidad del país y acabar con la soberanía nacional y con nuestro marco de convivencia, que ha dado las mejores cuotas de bienestar. El Corredor Mediterráneo representa, por el contrario, lo que nos une y nos vertebra. Un futuro de progreso y de nuevas oportunidades. Este proyecto es esencial para el país y este acto ayuda mucho». (Enlace)
Nótese que lo que él ha decidido es poner
en riesgo la unidad de una ciudad, Murcia, sin respetar la soberanía que reside
en el pueblo –y que se pronunció alto y claro acerca de lo que quería en la
manifestación más multitudinaria de la historia de la Región–, y rompe, con su
decisión y su postura, el marco de convivencia de los habitantes de Murcia; un marco que desde luego no ha dado las mejores "cuotas" (¿querría el ministro decir "cotas" pero le traicionó el $ubcon$ci€nt€?)
de bienestar, dado que el soterramiento, tras treinta años de promesas y de
haber sido presupuestado (y el dinero evaporado) nunca se ha hecho, pero que
sin duda era mejor que el muro que se nos viene encima.
El corredor mediterráneo representa, por tanto, lo que fracturará la ciudad de Murcia y la romperá en dos mitades, donde la parte sur quedará marginada, segregada, excluida, y sus habitantes verán plenamente reducidos su movilidad y su acceso a servicios públicos. Se viene encima un futuro de estancamiento y de pérdida de oportunidades, devaluación de viviendas y de terrenos.
Este proyecto, sin duda, es esencial para que los poderosos empresarios –que darán buenos y bien remunerados puestos de trabajo a los políticos cuando estos dejen de serlo– se hagan más ricos, pues les costará menos mover sus mercancías y los precios, por supuesto, no los bajarán; para más inri, la obra para el transporte de sus productos se la pagamos nosotros con nuestros impuestos.
La Plataforma Prosoterramiento ha ofrecido muchas alternativas a este atropello a los ciudadanos que van a perpetrar el poder político y el poder económico, pues la Plataforma no se opone ni al AVE ni al Corredor: solo se opone a que estos trenes marginen, excluyan y segreguen por los siglos de los siglos a los vecinos de más allá de las vías...
El corredor mediterráneo representa, por tanto, lo que fracturará la ciudad de Murcia y la romperá en dos mitades, donde la parte sur quedará marginada, segregada, excluida, y sus habitantes verán plenamente reducidos su movilidad y su acceso a servicios públicos. Se viene encima un futuro de estancamiento y de pérdida de oportunidades, devaluación de viviendas y de terrenos.
Este proyecto, sin duda, es esencial para que los poderosos empresarios –que darán buenos y bien remunerados puestos de trabajo a los políticos cuando estos dejen de serlo– se hagan más ricos, pues les costará menos mover sus mercancías y los precios, por supuesto, no los bajarán; para más inri, la obra para el transporte de sus productos se la pagamos nosotros con nuestros impuestos.
La Plataforma Prosoterramiento ha ofrecido muchas alternativas a este atropello a los ciudadanos que van a perpetrar el poder político y el poder económico, pues la Plataforma no se opone ni al AVE ni al Corredor: solo se opone a que estos trenes marginen, excluyan y segreguen por los siglos de los siglos a los vecinos de más allá de las vías...
05 octubre 2017
El extraño caso de las vías: estrategias políticas para justificar el no soterramiento
La noche del 3 de
octubre tuvieron lugar unos extraños acontecimientos en las vías. La imagen
parecía la típica de las veinte jornadas anteriores: a las ocho de la tarde los
vecinos se congregaron en las vías, custodiadas por un fuerte dispositivo
policial. Todo transcurrió con normalidad (al menos la normalidad propia de
estos días de movilizaciones ininterrumpidas y pacíficas, como han sido siempre
las convocadas por la Plataforma Prosoterramiento) hasta alrededor de las 21.30
h., cuando un grupo de agentes de intervención entró por Torre de Romo, avanzó
por la calle peatonal que hay junto a Moto5 y llegó hasta las vías, donde había
un grupo de gente tratando de destrozar el muro, lo que provocó una primera
estampida. Tras esto, se quedaron todos estos policías en formación
defensiva en las vías.
Esta fue la
primera y última vez que los agentes intervinieron. A partir de entonces, y a
pesar de los serios incidentes que se produjeron a escasos 200 metros en la
vía, ni un solo policía movió un dedo para impedir que un grupo de personas,
algunas de las cuales tapaban sus caras con diversas prendas (la prensa habla de “150 radicales”), destrozara el muro instalado esa misma
mañana, metiera tubos grandes y contenedores en las vías y les pegara fuego
varias veces.
Preguntado uno de
los policías por los vecinos acerca de por qué no intervenían, la respuesta fue
que tenían órdenes de quedarse allí: órdenes, pues, de permitir semejante
destrozo. ¿150 radicales y no se detuvo a nadie? Qué extraño. Y qué extraño también que todo acabara completamente destrozado: hasta arrancaron los inmensos postes de acero. ¿Estarían anclados con palillos al suelo o es que estos radicales llevaban destornilladores y taladros industriales?
Dos días después,
se multiplican las declaraciones de algunos políticos. El presidente de la
comunidad autónoma, un tal López Miras, puesto a dedo por el expresidente, que
está siendo juzgado por varios delitos y para quien la Fiscalía pide dos años
de prisión; este joven presidente puesto a dedo, elegido por nadie, dijo (en
una intervención televisiva donde miró más hacia la mesa que hacia el
entrevistador o hacia la cámara, en un gesto no verbal que delata su incomodidad
y su mentira) que con estos actos vandálicos y de sabotaje quizá no sea posible el soterramiento; en la misma línea se pronunció el ministro De la Serna: hay, dice, “un riesgo real” de que el contratista abandone. Aunque fue su policía la que no
movió un dedo para evitar los destrozos, que, por otra parte, pagará el seguro. Otra cosa es que
no les interese, que es lo que a todas luces parece…
Y mientras Adif
dice a ratos que el soterramiento sigue adelante y se hará, también dice a ratos que todo está
en peligro y que quizá no se haga.
Por tanto, tras
una noche de destrucción provocada por gentes que no pertenecían al vecindario,
con caras ocultas, con la inmovilidad y la más absoluta pasividad de la
policía, que no levantó un dedo para detener a estos vándalos, el poder político
se acoge a esta sucesión tan extraña y peregrina de acontecimientos para
justificar (¡toma ya!) que no habrá soterramiento.
Entretanto, al día
siguiente se produjo en Madrid la reunión para tratar el asunto del Corredor
Mediterráneo, que deja el problema del AVE en pañales. Este corredor supone la
entrada de cientos de trenes de mercancías que atravesarán no como un goteo,
sino como una lluvia incesante la ciudad de Murcia.
Yo ya empiezo a
pensar que la llamada vía provisional tiene poco de provisional y mucho de
ampliación de las vías existentes para dar cabida a mayor tráfico ferroviario…
04 octubre 2017
Romance de las vías (Murcia + Soterramiento)
Noche del 3 de octubre,
cuando empezó el fuego
y ardieron las vías.
La poli vino a las vías
con sus escudos de plástico.La gente la mira mira.
La gente la está mirando.
En las vallas conmovido
pita un niño su silbatoy mira con extrañeza
a los polis destemplados.
Huye, muro, muro, muro.
Si vienen los infiltradosharán con tu materia
perlas de metacrilato.
Niño, déjame que encierre
a la gente de Santiagoy a los vecinos estériles
de estos parajes lejanos.
Traigo furgones y porras
para oprimir a estos barrios,
y órdenes de este gobierno
de que estos polis sonámbulos
inmóviles permanezcan
y quietos en este paso
mientras siluetas extrañas
ya me ponen bocabajo.
Huye, muro, muro, muro,
que ya huelo su propano.Niño, déjame, no pises
los deseos de mis amos.
La poli sigue parada
en el paso de Santiagomientras extraños incendian
contenedores de plástico,
le arrancan huesos al muro
y los lanzan con trabajo
para vulnerar las vías
y el tráfico ferroviario.
Los periódicos mañana
y los concejales blandos,el delegao del gobierno
y el ministro del diablo,
ricos todos, señoritos,
le echarán los guijarros
a la tenaz Plataforma,
que lleva ya treinta años
con actitud responsable
de ejemplares ciudadanos
luchando por que soterren
las vías en estos barrios,
pero luchando con paz
y sin violencia avanzando,
pero luchando con paz
y sin violencia avanzando,
y ahora lucha pa’ evitar
que encierren como a ganado
a los vecinos de Murcia,que al sur se quedan rogando
que un muro de cinco metros
no deje incomunicados
a sus niños, sus familias,
sus viejas y sus ancianos.
03 octubre 2017
Los medios de comunicación de Murcia (La Verdad, La Opinión, Onda Radio) copian los eufemismos de los dirigentes políticos para enmascarar la realidad y engañar a los ciudadanos
Conocemos
el poder que tiene el lenguaje para persuadir (aunque a veces las porras de la
policía son más rápidas) y la perversión al que lo someten las distintas
instancias políticas, institucionales y mediáticas con la finalidad de
manipular a los ciudadanos, a quienes consideran, en general, altamente
manipulables, y quien esto escribe es consciente de que no escapa, en mayor o
menor medida, a esta premisa.
La perversión a la que últimamente están
sometiendo a nuestra lengua no es inaudita, pero resulta alarmante por cómo de
forma sistemática los medios de comunicación de Murcia repiten las palabras y
el discurso del poder político.
Frente al término MURO elegido por la Plataforma prosoterramiento para designar a esa
“placa de cualquier material que cierra o divide un espacio”, que es la
definición que del término pared ofrece el Diccionario de la Real Academia de la
Lengua Española, y a pared remite
como sinónimo la palabra muro, los políticos y sus medios de
comunicación de masas (manipulación masiva) han elegido y utilizan de forma
reiterativa, repetitiva y cansina hasta el paroxismo la palabra pantalla, y últimamente empieza a leerse
también la palabra mampara en estos
medios: la palabra pantalla
repetida cinco veces en este artículo de Onda Regional de Murcia;
y seis veces en este artículo de La
Verdad, donde se repite tres veces la palabra mampara. En
este último artículo, se dice: «trabajos de instalación de
las pantallas, lo que
los vecinos llaman "el muro"», y el redactor pone “el
muro” entre comillas como si llamar muro a un muro fuera algo propio de
alienígenas, o de analfabetos, o de manipuladores. O de radicales, pues
circulan muchos comentarios, no dudo que realizados por gente que está en
nómina del partido (no lo dudo, y no me extrañó comprobarlo al escavar un poco
en las redes sociales), que acusan a la Plataforma de diversos disparates,
cuando es de sobra conocido que son gentes de nuestros barrios que llevan 30
años luchando por una vida sin vías, y ahora luchan por unos barrios sin muros
que les jodan la vida.
En este otro artículo de La Opinión
se usa un par de veces la palabra pantalla: la primera como
propia del periódico («obreros han comenzado a instalar las pantallas acústicas
y transparentes) y la segunda en boca del Partido Popular «El PP aclaró el mes
pasado que a lo que los vecinos llaman
muro “son en realidad pantallas de metacrilato transparente que se han
instalado a modo de seguridad”»). En el titular se pone entre comillas la
palabra “muro”, como si la palabra muro fuera una palabra extraña para
designar un muro.
Desde luego, desde el punto de vista de
estos periodistas, los académicos de la lengua deben de ser, como los
integrantes de la Plataforma, unos analfabetos, o unos alienígenas, o unos
manipuladores.
Quizá en breve veamos en estos medios
de comunicación murcianos un
titular donde se diga que se está instalando una ligera cortina de ducha para proteger a los ciudadanos del polvo de
las vías.
El muro de Ballesta encierra a los barrios del sur / El Ayuntamiento de Murcia segrega a los vecinos del sur / El soterramiento debería empezar por el consistorio municipal /
Es bien sabido que los políticos hacen y deshacen a
su antojo, según manda el dinero, que a fin de cuentas determina todas sus
actuaciones, que supuestamente deberían estar movidas por la búsqueda del
interés general, el bien común y todas esos conceptos e ideas que se pueden
leer en papeles como la Constitución y demás leyes que rigen el funcionamiento
de nuestra sociedad.
La decisión del gobierno regional y del consistorio
de la ciudad de Murcia suponen una violación flagrante del interés general de
los murcianos: segregar durante al menos seis años a la población de los
barrios del sur de Murcia, con el deterioro irreversible que esta marginación y
exclusión supondrá para los vecinos por el muro. Asistiremos a la devaluación
de las viviendas de la zona, tanto de las antiguas como de las de relativamente
reciente construcción (hace en torno a 6 o 7 años que no se construye en Ronda
Sur); al aislamiento de personas mayores con dificultades de movilidad, que
constituyen una parte importante de la población de estos barrios; a la
aparición de serias dificultades e impedimentos físicos para el acceso a
servicios públicos y comercios radicados en el otro lado de las vías; a
pérdidas de tiempo por el colapso del tráfico, ya saturado hoy en día, en la
salida y entrada a Murcia por Ronda Sur; a la separación de familias que viven
a uno y otro lado de la vía; a la imposibilidad de que los niños vayan al colegios,
los chavales al instituto o a las escuelas de música, a la tienda de libros de
segunda mano, o a la piscina municipal del Infante.
En tanto que los barrios del norte de Murcia (zonas
de Juan Carlos I, Juan de Borbón, etc.) crecen de una manera apabullante, y su
acceso a servicios públicos se multiplica y se favorece, los barrios del sur
asisten impotentes a una merma en sus infraestructuras y en sus vías de
comunicación con el resto de la ciudad. Si en el norte hay un tranvía deficitario y parasitario de las
arcas públicas, en el sur hay un muro inmenso que impide el paso; si en el
norte hay centros comerciales, en el sur hay solares abandonados por los
constructores; si en el norte hay grúas que levantan nuevos edificios cuyas
viviendas se venderán a precios de vértigo, en el sur hay máquinas que cavan
hoyos para levantar pantallas de metacrilato, que según los políticos de turno
no son muros, y aquí se ve su ignorancia extrema o su inaudita capacidad de
mentir y manipular, pues la Real Academia de la Lengua Española define muro
como pared, y pared como “placa de cualquier material con que se divide o
cierra un espacio”. Si la zona norte la riegan para que crezca, la sur la
fumigan para que muera.
Dice el alcalde de Murcia, el señor José Ballesta, apodado
Ballesta el Segregador por los vecinos del sur, aunque también se han escuchado
en algunas bocas las voces Ballesta el Separatista,
Ballesta el Marginador,
Ballesta el Muros,
Ballesta el Fronteras,
Ballesta el Destructor de Barrios,
Ballesta el Incomunicador,
Ballesta el Aislador,
Ballesta el Fingidor,
Ballesta el Usurpador,
Ballesta el Separador,
Ballesta el Traidor,
Ballesta el Enterrador,
Ballesta el Secretor,
Ballesta el Discriminador,
Ballesta el Disgregador,
Ballesta el Exclusor,
Ballesta el Rompedor,
Ballesta el Repudiador,
Ballesta el Divisor,
Ballesta el Fraccionador,
Ballesta el Quebrador,
Ballesta el Apartador,
Ballesta el Expulsor,
Ballesta el Desterrador,
Ballesta el Sepulturero,
Ballesta el Exiliador,
en una letanía infinita que ni las de Baudelaire ni
las de la Virgen; en fin, este señor dice que no hay “ningún
tipo de fractura entre la sociedad y la clase política”, y lo dice el día
que afirma que va a llevar a la reunión de Murcia Alta Velocidad la moción en
que se aprobó el mantenimiento de los pasos a nivel, mientras que al día
siguiente empiezan las obras de cierre de los pasos a nivel, encerramiento de
los vecinos y levantamiento de muros. Ningún
tipo de fractura, dice este señor, que ha roto los barrios y sus vidas. Es
obvio a todas luces que estas palabras son tan fingidas, tan falsas, tan
apócrifas como las incontables promesas de soterramiento que su partido contrapopular (un partido que está en contra
del pueblo) ha hecho en las últimas décadas. La realidad es que hay una
fractura tan grande como el muro que ha mandado levantar, una fractura inmensa,
profunda. Ya lo decía Miguel: no hay en Murcia herida más grande que esta
fractura.
Hoy han empezado a levantar el muro, han cerrado el paso a nivel de Santiago el Mayor y los dirigentes de esta localidad han mandado a sus policías para que intimiden y peguen a los vecinos. Hoy han empezado su particular manera de sepultar: al no soterrar las vías, soterran los barrios, los entierran en la
marginación y en la exclusión más absoluta. Un muro declarado ilegal por los
servicios jurídicos del Ayuntamiento de Murcia, un muro a cuya construcción se opuso el Pleno del Ayuntamiento (sin el PP), (e incluso antes también el PP), un muro al que se opusieron más de cincuenta mil murcianos en la manifestación del sábado 30 de septiembre. Pero Ballesta el Segregador, Ballesta el
Muros, sigue usando buenas palabras y diciendo que todo está bien, como si no
pasara nada. ¡Como si no hubiera fractura!
30 abril 2016
Réquiem por Murcia
Murcia, ¡qué corrupta eres!
Ellos te venden, Murcia,
llena eres de pasta,
el ladrillo es contigo,
corrupta tú eres
entre todas las ciudades
y un muro es el fruto
de tu Renfe, sin luz.
Pobre Murcia, partida en dos,
siega a nuestros segregadores
ahora y en la hora de tu muerte.
Parné.
19 abril 2014
El nuevo presidente de Murcia “habla” sobre el soterramiento
Se ve que en la
Región de Murcia hay un nuevo presidente (yo no sé quién lo ha elegido), porque
el anterior quiere jubilarse en Europa. El nuevo, Alberto Garre, ha sido
entrevistado por La Verdad. En la web del periódico han colgado un video con 3
minutos de la entrevista.
Es interesante verlo
hablar. Nótese que, a lo largo de la entrevista, el entrevistado apenas enseña
la mano izquierda, que se refugia bajo la mesa, parece que agarrándose al brazo de la silla en ciertos momentos, y en las pocas ocasiones en que
sale de su escondite, se agarra al borde de la mesa, haciendo presa en ella; y su
mano derecha “repta”, se desliza sobre la mesa casi todo el tiempo.
Me ha llamado la atención que se toque la nariz cuando dice: “La ley lo autoriza así, la Red Natura lo autoriza así” (min. 0:43).
Este gesto, esta microcaricia, es un clásico en los manuales de lenguaje no verbal, y se le atribuye el siguiente significado: "Eso me molesta, pero debería poder ganar sirviéndome de ello. Todo está dicho". Lo destaco especialmente
porque es la única vez en todo el tiempo que vemos de entrevista (tres minutos y siete segundos) en que se toca la
cara, lo cual no es natural: ha reprimido (supongo que
sus asesores se lo habrán dicho) toda microcaricia, microfijación y micropicor.
Pero esa se le ha escapado. Es interesante porque la microcaricia en la nariz
contradice frontalmente la seguridad que intenta comunicar con su mano derecha.
Para terminar, otro clásico de estos manuales de comunicación no verbal:
"Los mentirosos saben muy bien qué decir, pero normalmente no son tan conscientes de las emociones que acompañan a la mentira. Se les olvida el énfasis, los gestos ascendentes y todos los demás signos de comunicación no verbal que ya conocemos que indican seguridad y entusiasmo."
P.S. Aunque quería limitarme a una exposición del lenguaje no verbal de entrevistado, no puedo resistirme a poner de relieve la contraposición que establece al final del texto entre dos grupos de personas que, a tenor de sus palabras, tienen distintos intereses (aunque –no lo olvidemos– sus gestos contradicen a sus palabras). Atención: por un lado, “hay un millón quinientos mil murcianos que lo que quieren es que el AVE llegue lo antes posible”; por otro, “hay un montón de gente también que lógicamente lo que quiere es que llegue soterrado”. ¿Se dan cuenta? Un millón y medio de murcianos FRENTE a un montón de gente. De un soplo omite la condición de murcianos de miles de ciudadanos, a los que considera “un montón de gente”. Quizá los que viven al otro lado de las vías son murcianos de segunda, o de tercera. De hecho, como el AVE de marras no llegue soterrado, los murcianos que vivan al otro lado de las vías serán parias en un apartheid.
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| [minuto 0:43 de la entrevista] |
Otro clásico de los manuales de lenguaje corporal: "Restringir el movimiento de las manos es un buen indicador de descontento y es algo que solemos ver cuando una persona está mintiendo o intentando ocultar una mala acción".
Y otro: "A la gente que no usa las manos o las mantiene escondidas no se la recibe tan bien como a aquellos que las dejan a la vista".
Como no tiene
desperdicio, transcribo la parte de la entrevista referente al soterramiento.
Indico entre paréntesis y en cursiva y en negrita algunos gestos
significativos que realiza mientras habla:
«Pregunta: ¿El soterramiento es
irrenunciable en cualquiera de los supuestos?
Respuesta: (Ocultando las dos manos bajo la
mesa) En cualquiera de los supuestos.
Pregunta: Quiero decir, ¿aunque
eso suponga el retraso en la llegada?
Respuesta: Bueno, vamos a ver (saca las manos; con la izquierda se agarra a
la mesa, con la derecha repite los deslizamientos sobre la mesa), yo creo
que nadie entendería, ¿eh?, que hubiera que retrasar la llegada del AVE a que
esté el soterramiento hecho, o sea, que no pase el AVE durante tres meses, seis
meses, por ejemplo, ¿eh?, por superficie y que puedan aprovechar durante ese
tiempo los murcianos eeeee esa nueva forma deeee de comunicarse porque está por
hacer un túnel de doscientos o trescientos metros (aquí, min. 1:58, abre y
muestra las manos como cualquier político que quiere dar la impresión de
seguridad en lo que dice), no lo sé, no conozco las características deeee
del soterramiento porque no soy técnico en esa materia. Si puede llegar antes,
llegará, y si… y si el túnel, mmmm el soterramiento no está hecho todavía pues
se… se hará a continuación, lo que no renunciamos es al soterramiento (min. 2:04, se lleva las manos al pecho, con
los pulgares apuntando hacia él y el resto de sus dedos tocándose la corbata),
y lo que no renunciamos es a que llegue el AVE lo antes posible. ¿Por qué hay
que retrasar la llegada del AVE porque lógicamente una vía soterrada lleva
mayor… mayor tiempo? Yo creo que… que es de sentido común, ¿no?, que esto se
puede admitir, yo en cualquier caso mañana lo voy a hablar con el presidente de
la Plataforma eeeh pro-Soterramiento, y me imagino que él pues me alumbrará más
ideas de las que incluso yo pueda tener, ¿eh?, (aquí, min. 2:47, mientras con la mano izquierda se agarra a la mesa, pasa el brazo derecho tras el respaldo de la
silla) y a partir de esa entrevista pues… pues a lo mejor aprendo más cosas (min. 2:47, contiene la risa, en consonancia con el gesto de pasar el brazo tras el respaldo), pero yo
creo que hay un millón quinientos mil murcianos que lo que quieren es que el
AVE llegue lo antes posible, y luego hay, y luego hay un montón de gente
también que lógicamente lo que quiere es que llegue soterrado, y nosotros no renunciamos
al soterramiento, ¿cómo vamos a renunciar al soterramiento?, si ya se admitió
por el anterior gobierno y por este también lo vamos a apoyar (aquí, min. 3:05, coge el bolígrafo).»
Para terminar, otro clásico de estos manuales de comunicación no verbal:
"Los mentirosos saben muy bien qué decir, pero normalmente no son tan conscientes de las emociones que acompañan a la mentira. Se les olvida el énfasis, los gestos ascendentes y todos los demás signos de comunicación no verbal que ya conocemos que indican seguridad y entusiasmo."
P.S. Aunque quería limitarme a una exposición del lenguaje no verbal de entrevistado, no puedo resistirme a poner de relieve la contraposición que establece al final del texto entre dos grupos de personas que, a tenor de sus palabras, tienen distintos intereses (aunque –no lo olvidemos– sus gestos contradicen a sus palabras). Atención: por un lado, “hay un millón quinientos mil murcianos que lo que quieren es que el AVE llegue lo antes posible”; por otro, “hay un montón de gente también que lógicamente lo que quiere es que llegue soterrado”. ¿Se dan cuenta? Un millón y medio de murcianos FRENTE a un montón de gente. De un soplo omite la condición de murcianos de miles de ciudadanos, a los que considera “un montón de gente”. Quizá los que viven al otro lado de las vías son murcianos de segunda, o de tercera. De hecho, como el AVE de marras no llegue soterrado, los murcianos que vivan al otro lado de las vías serán parias en un apartheid.
Link de la entrevista
Link de la página de difusión de la Plataforma pro-Soterramieno de Murcia en Facebook
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