06 mayo 2007

Liarse un cigarro

Liarse un cigarro es como vestirse para una cita con la muerte. Hay que hacerlo con elegancia, con pulcritud. El papel tiene que adherirse al tabaco como unas medias finísimas a las piernas de mi amada.

Palpar es un verbo transitivo y clave en esta operación, y caricias, un sustantivo hembra plural que debe recorrer el papel abrazando al adjetivo exquisitas. Del mismo modo, el llamado pellizco es otro sustantivo cuya presencia es fundamental en el proceso, y su ejecutor, el dedo pulgar, lo materializa de forma casi translúcida, imperceptible, delicadísima.

Y luego la lengua, la saliva, de nuevo el pulgar recorriendo el cuerpo del cigarro por la línea de pegado. Prensamos y arrancamos, por fin, el papel sobrante para prenderle fuego al cigarro e incendiar nuestra vida, esparcir humo, cenizas, memorias.