24 agosto 2010

La realidad vuelve a superar la ficción

¿Recuerda el cuento de Julio Cortázar titulado "La autopista del sur"? En él se relata un atasco que dura días, semanas, meses..., hasta el punto de que la gente empieza a practicar el trueque y a organizarse para la supervivencia, allí, en medio de la autovía, en medio del atasco. Leemos en el cuento: "El ingeniero no encontró a nadie que pudiera ofrecer agua, pero el viaje le sirvió para advertir que más allá de su grupo se estaban constituyendo otras células con problemas semejantes; en un momento dado el ocupante de un Alfa Romeo se negó a hablar con él del asunto, y le dijo que se dirigiera al representante de su grupo, cinco autos atrás en la misma fila".


Pues ésta es la situación que se está viviendo actualmente: en una autovía que conduce a Pekín llevan parados desde el día 14 de agosto (estamos a 24), y no saben cuándo saldrán de allí. Leemos en la noticia: "Los conductores atorados en el tráfico pasan el tiempo durmiendo, caminando o jugando cartas. Los pobladores locales hacen negocio vendiendo sopas instantáneas, almuerzos y botanas."


(Aquí la noticia, y aquí el cuento).