21 noviembre 2006

Zapatillas de Foot Locker

Hoy he conocido la existencia de una tienda de deportes llamada Foot Locker. Mi amigo se compró unas zapatillas en esta tienda en la franquicia de Alicante el 29 de agosto (hace dos meses y veintitrés días). Mi amigo es un deportista, más que nato, innato. Juega al baloncesto. Las zapatillas que se compra para jugar son, precisamente, para jugar a baloncesto. Sólo se las pone para jugar en la cancha y, como todos sabemos, las canchas de baloncesto son de parquet, goma, etc.

En las fotos se puede ver la zapatilla del pie izquierdo con dos rajas, una más grande que la otra. La más pequeña es de la propia zapatilla, forma parte de su diseño, pero la más grande no formaba parte del diseño de la zapatilla, sino que es una de esas rajas que forman parte del diseño y que se ha jodido (¿Raja? ¿Jodido? Hablamos de zapatillas, no perdáis la perspectiva), es decir, que las costuras se han ido a tomar por culo (y seguimos hablando de la zapatilla). Si ampliáis las fotos veréis que la raja que no forma parte del diseño está justo en las costuras. Las zapatillas tienen dos meses y poco y, echando cuentas, se las ha puesto 40 veces (una hora y media al día, cuatro días por semana: UN TOTAL DE 60 HORAS DE USO), para entrenar en la cancha. Las suelas, como se aprecia en las fotos, están nuevas, porque las zapatillas son nuevas. Pero defectuosas.

Hoy mi amigo ha ido a la franquicia de Foot Locker que hay en la Nueva Condomina para que se las cambiasen, pero el dependiente le ha dicho que la política de la empresa ha cambiado y que sólo admiten devoluciones hasta veintiocho días después de la compra. El dependiente, además, cuando se ha puesto a ver la raja, ha hecho que la raja que no formaba parte del diseño de la zapatilla se hiciese más grande, porque antes era más pequeña: al poner el dedo y tocarla, la raja se ha abierto (ejem, ejem... Seguimos hablando de la zapatilla). El dependiente le ha dicho que eso lo han hecho con una navaja (que rima con raja), pero mi amigo no suele dedicarse a rajar sus zapatillas con mis navajas.

Total, que no puede cambiarlas ni le devuelven los 80 € que le costaron (13.310’88 pesetas, que se dice pronto. Ver foto de la factura).

- ¿Y no le has pedido una hoja de reclamaciones, nene?

- No...

- Pues mañana vas y se la pides, y si te dice que “es que sólo si han pasado 28 días...”, le dices que no te interesa la política de su empresa, que te dé una hoja de reclamaciones.

- Acho, te vienes conmigo y...

- Vale.

PD1: Si tú, lector, eres el dependiente de la mentada tienda, ya sabes que mañana nos tienes allí, si no nos surge otra cosa más interesante que hacer.

PD2: Si tú, lector, no eres el dependiente, te recomiendo encarecidamente que, visto lo visto, te lo pienses antes de comprar en Foot Locker, o Fuck Losser, o como sea.

PD3: ¿Cuántas horas a la semana llevas puestas tú, lector, tus zapatillas y no les ha pasado nada parecido, aun cuando caminas por el asfalto, la acera e, incluso, por pedregales?








Continúa aquí: De cómo la clase y el estilo distinguen a unas empresas de otras.

4 comentarios:

george dijo...

Buena pagina, bueno, yo me compre unas zapatillas en foot locker en el mes de agosto, y 4 meses despues tambien tenian una raja, en fin....

Noelia dijo...

pues dile a tu amigo k se kompre bambas mejoreS!
pk io todas las bambas k tengo son de foot locker y no se me rompieron asik...y a una se le ico una raja al año de tenerlas y de tanto ponermelas..por eso akonsejale a tu amigo k se kompre bambas con mas calidad!

Ed. Expunctor dijo...

Noelia, esto no trata sobre la calidad de las zapatillas (en cuyo caso tendrías las mismas: se trata de unas Converse, no de unas "Naik made in China"), sino sobre la política de la empresa Foot Locker y el trato hacia los clientes, que deja mucho que desear.

Anónimo dijo...

yo y mi familia llevamos comprando en foot locker 6años y jamás e tenido ningún problema ni con la calidad del producto ni con la calidad del servicio.y sí me a surgido alguno,m lo an solucionado rápidamente.habría que ver de que manera se dirigió tú amigo a exponer su problema en la tienda.