01 octubre 2010

Toreros: dícese de quienes torturan y asesinan toros; artistas, sí, pero de la cultura de la tortura y del arte de la muerte

¿Cómo va a depender el negocio taurino del Ministerio de Cultura? [Paréntesis: ¿Taurino? El de los toreros es un negocio antitaurino, porque, a fin de cuentas, lo que hace es exterminar toros, es decir, está radicalmente en contra de los toros] ¿Se creen los toreros que lo suyo es arte? Arte será la obra de Picasso en la que se representan toros, viviendo o agonizando, pero torturar y matar realmente un toro no es arte: es tortura y asesinato real. Porque con ese razonamiento que ustedes plantean, señores toreros, vamos a declarar arte las torturas y asesinatos de la Santa Inquisición, que hacía lo mismo que ustedes, pero con humanos, que eran torturados ante una audiencia esquizofrénica que vitoreaba y aplaudía la locura de los inquisidores, que torturaban hasta la extenuación y el agotamiento físico total a sus víctimas para, finalmente, asesinarlas, descuartizándolas, quemándolas. Si la de los toreros es algún tipo de cultura, es una cultura de la muerte cruel y de la muerte dolorosa.

Por eso sus negocios de tortura y matanza de toros están bajo el Ministerio de Interior, porque es una cuestión de seguridad y orden público: ustedes tienen que estar encerrados -¡enterrados!- en las plazas, y las plazas donde ustedes torturan y matan toros tiene que ser, a su vez, exterminadas: demolidas, derruidas.

Podríamos equiparar su actividad, de hecho, al terrorismo o a la mentada Inquisición. Ustedes arrebatan vidas de forma unilateral y salvaje, sangrienta y refinada, pero refinadas eran también las torturas de los nazis, de modo que ustedes ven que el refinamiento y el ritual en una actividad asesina no implica que ésta sea un arte: también seguían rituales muy refinados en sus torturas y asesinatos los aztecas. Por no recordar los sacrificios de animales que hacían los cristianos para aplacar la ira y el hambre de su Dios. ¿Qué ira, qué hambre aplacan ustedes con sus torturas? Acaso la de sus bolsillos y la de sus egos y la de su infinita ignorancia.

Pero sabemos -¡sí, lo sabemos!- que los políticos se bajarán los calzoncillos y las bragas y, dejando al descubierto sus rabos de burro, cometerán la burrada de incluir sus negocios antitaurinos bajo el amparo del Ministerio de Cultura, y ya se sabe que habiendo dinero y, por tanto, contactos no sólo les dan la medalla de las Bellas Artes sino incluso la de la Protección Animal y el Nobel a la Piedad y el Cuidado de los Animales, y podría incluso el Vaticano nombrarles Santos Patronos Salvadores de los Toros.

3 comentarios:

Anonimata. dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, no son artistas, son asesinos.

Ed. Expunctor dijo...

Es más: podríamos decir que son antiartistas. Los artistas crean belleza; los toreros torturan y matan animales muy bellos simplemente por diversión y dinero.

Salud!

Ralvok dijo...

Estoy deseando que se acabe con esta práctica monstruosa. Muy cierto lo de que realmente ellos son los antitaurinos, por mucho que repitan la estupidez de que, sin ese negocio de la tortura, éstos se extinguirían. ¿Habrá que torturar a todos los animales para hacerles un favor no?

Joder...