02 mayo 2011

De algo hay que morir


«El lunes una parte de la familia se fue a sus respectivos empleos y ocupaciones, ya que de algo hay que morir, y los demás empezamos a levantar la horca mientras mi tío el mayor consultaba dibujos antiguos para la rueda.»

(Julio Cortázar: “Simulacros”, en Historias de Cronopios y de famas, México, Alfaguara, 2006, p. 31)