08 febrero 2008

Misión: colegios e institutos

Hace unas semanas leí en el periódico la idea del obispo de Cartagena. Al hombre se le ha ocurrido crear brigadas de jóvenes, previamente adoctrinados y dotados de argumentos, para mandarlos a evangelizar al pueblo, como hacen los ingleses esos que todos nos hemos cruzado alguna vez por la calle, con camisa blanca y corbata negra. O como hacían los Apóstoles. O como hacen los partidos políticos. O como hacen las sectas. Los niños de Dios.

No le daría más importancia a la noticia si no fuera porque, entre sus objetivos, están los colegios y los institutos.

-¿Los colegios? ¿Los institutos?

Sí, los colegios e institutos, donde hay niños desde 6 años hasta 17, todos menores de edad.

Hoy he visto una noticia que me ha traído a las mientes, por asociación, la de estas brigadas. Un juez ha ido dilatando hasta lo intolerable una adopción porque se trata de una pareja de mujeres, una de las cuales tuvo un hijo por inseminación artificial y la otra, su pareja, quiere adoptarlo, pero al juez no le gusta la idea ni la ley que lo permite. Y se da la agravante de que el señor magistrado ya tiene dos expedientes disciplinarios, pero ahí sigue el tipo.

---Actualización [11 de febrero]---

Leo esta mañana aquí que las brigadas de jóvenes ya van a asaltar los colegios y los institutos, aprovechando la inocencia y la ingenuidad de los niños, lo que me trae a las mientes las palabras del obispo de Tenerife, que decía a propósito de los casos de pederastia que, bueno, en fin, que a veces los niños provocan e incitan a que se abuse sexualmente de ellos... Me cago en la ostia... Hay que tener una mente enfermiza, pervertida, depravada, degenerada, ignominiosa, infame, rastrera, ruin, vil y abyecta para pensar eso, y ninguna vergüenza y ninguna dignidad para decirlo.